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RIESGOS AGRICOLAS
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1 de enero de 2007
La agricultura, una de las actividades económicas más fuertes y movilizadoras del país, se enfrenta en forma permanente a los riesgos de la naturaleza.
Sin embargo, actualmente en la Argentina, se asegura apenas el 10 por ciento de la superficie sembrada y sólo entre el 15 y el 20 por ciento del total de la producción agrícola, mientras que en países como España, Estados Unidos o México, la cobertura contra riesgos agrícolas supera el 60 por ciento.
Las compañías de seguros locales ofrecen la tradicional cobertura de granizo, a la que se le pueden agregar adicionales como incendio, heladas, vientos, resiembra, o imposibilidad de cosechar, por falta de piso.
Y desde mediados de los 90, brindan coberturas multirriesgo, que garantizan el rendimiento o la recuperación de la inversión realizada, frente a riesgos climáticos, biológicos -como insectos, plagas y enfermedades-, e incluso contra todos los riesgos.
Desde el año 2001, estas coberturas integrales sufren restricciones en determinadas zonas y un aumento en las tasas, por los malos resultados que tuvieron aseguradoras y reaseguradoras.
Los empresarios del negocio, denuncian la falta de una política nacional, que contemple la participación del Estado, con subsidios a los costos de los seguros. En países donde el seguro multirriesgo tiene gran desarrollo, el Estado subsidia desde el 30 al 60 por ciento de los precios de las coberturas.
La producción del seguro agrícola argentino ascendía -a junio de 2002- a 143 millones de pesos. Se estima que en la Pampa Húmeda -la zona de mayor producción agrícola y demanda de cobertura- operan este negocio, entre 1.000 y 1.200 productores de seguros.