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PORCENTAJES DE INCAPACIDAD
“El baremo es para la valoración del daño corporal; no es un baremo de indemnización”
Lo dijo Francisco Astelarra, presidente de la AACS, entidad que avanzó en una propuesta de baremo para fijar los porcentajes de incapacidad a consecuencia de accidentes. “Es importante aclarar que nuestro baremo no pretende fijarle a los jueces cuál es el valor económico de un daño”, agregó. Carlos Martínez, perito médico, señaló que lo usan aseguradoras socias y no socias de AACS: “La aplicación del baremo se está extendiendo”.
16 de noviembre de 2010
Hoy existen fuertes disparidades de criterios entre distintas ciudades del país y distintos fueros judiciales a la hora de fijar los porcentajes de incapacidad a consecuencia de un accidente. Esto es un punto clave, porque en base a esa valoración del daño corporal se fija el monto económico a pagar por la aseguradora.
Por eso, desde hace décadas, el sector asegurador viene denunciando las disparidades y reclamando un único baremo que permita una valoración unánime del daño corporal.
La Asociación Argentina de Compañías de Seguros avanzó en una propuesta.
Para analizar el tema Pool convocó a Francisco Astelarra, presidente de la Asociación Argentina de Compañías de Seguros (AACS), y a Carlos Martínez (MN 45478), perito médico, prestador externo de un importante número de aseguradoras.

Pool Económico: Francisco, la Asociación (AACS) elaboró un baremo que se está aplicando pero antes de analizar la propuesta que prepararon, me gustaría analizar la problemática actual, ¿Cuáles son las consecuencias de la falta de un baremo único?

Astelarra: Hay dos consecuencias principales derivadas de la falta de un baremo. Una de ellas es la falta de equidad. Nuestra actividad está basada en un fuerte criterio de solidaridad, y por lo tanto de equidad, a la hora de indemnizar a un damnificado. La falta de un baremo genera enormes inequidades. ¿Qué quiere decir esto? Que ante daños físicos similares, y hasta a veces idénticos, los porcentajes de incapacidades fallados o transados son muy distintos. Entonces, no estamos tratando de una manera equitativa, razonable y justa a dos asegurados que han tenido un mismo daño.
La segunda consecuencia es que en un porcentaje significativo de causas que llegan a la justicia no se dirime el derecho a ser indemnizado -o no- del damnificado sino que se trata de acordar con las partes en términos de qué incapacidad correspondería aplicarle. Por lo tanto, el sistema judicial trabaja en función de una determinación técnica (un porcentaje de incapacidad que debiera ser dirimido previa instancia judicial) en lugar de determinar la existencia -o no- de un daño a la persona (o sea, si la seguradora tiene que pagar o no, y cuál es el monto económico o resarcimiento de este daño).

Pool Económico: Carlos, ¿cómo definiría hoy el escenario? ¿En qué puede ayudarlos a ustedes contar con un baremo?

Martínez: Hace mucho tiempo un grupo de médicos que trabajábamos para compañías aseguradoras fuimos recibidos por AACS con la idea de crear un baremo funcional. Un baremo objetivo, reproducible, que pudiera establecer secuelas y que, además, sufriera modificaciones con el correr del tiempo. Los adelantos tecnológicos de la medicina y los adelantos terapéuticos generan cambios en los pronósticos y por lo tanto en las secuelas de los accidentados. La idea es que el baremo tenga una aplicación universal o, por lo menos, que abarque todas las jurisdicciones de la Argentina.
Un detalle importante de remarcar es el hecho de que el baremo se creó dentro del ámbito de la AACS, con lo cual no genera parcialidades. Trata de ser absolutamente objetivo en la estimación de incapacidades y no trabaja en beneficio de nadie en particular sino en una valoración exacta del daño.

Pool Económico: ¿Tiene que existir un único baremo o es necesario que haya un baremo laboral, otro baremo para praxis médica, etc.? Hoy existen varios baremos. ¿Cómo se puede hacer un baremo único y que lo usen todos y en todo el país? ¿Quién lo tiene que aprobar? ¿Cuál es la idea de la Asociación con el baremo realizado?

Astelarra: Hay que considerar dos etapas: cobertura de RC obligatoria y cobertura voluntaria. Una primera etapa, puede ser aplicada por el organismo de control. Podría establecer que para la cobertura de RC obligatoria exista la aplicación de tal baremo. Hoy existe una tabla de accidentes personales que establece ese porcentaje de incapacidad. Falta comenzar a utilizar un baremo y posteriormente usarlo en la cobertura voluntaria. Esto requiere una primera instancia en la que las compañías lo utilicen en forma voluntaria. Luego debería dictarse una ley que hiciese obligatorio la utilización de un baremo.

Martínez: La idea es que debería existir un único baremo. Lo que sucede es que en cada uno de ellos se valoran cosas diferentes. Nuestro baremo apunta a la cobertura de siniestralidad vial y la cobertura de automotores. Por ejemplo, en accidentes personales y seguros de vida se ajusta a determinadas cláusulas y pautas contratadas con la aseguradora. Es distinto de lo que sucede con los accidentes de tránsito. El baremo laboral está regido por una ley muy específica (parte del ese baremo laboral está incorporado en nuestro baremo).

Pool Económico: ¿Quiénes lo están utilizando?

Martínez: Lo están utilizando prácticamente todas las compañías que son socias de la AACS. Pero San Cristóbal, que no integra la Asociación, también lo usa. La aplicación del baremo se está extendiendo. Es un concepto importante haber logrado que los médicos que trabajan para las compañías se avengan a usar un determinado baremo.

Pool Económico: ¿Y qué baremo usan lo que no usan el de la Asociación?

Martínez: Cuando vienen médicos consultores de la otra parte tratamos de llegar a un acuerdo en base a las pautas que marca este baremo y hay concordancia. Es decir, logramos tener consenso con el médico y llegar a una incapacidad acordada.

Pool Económico: ¿Cómo ve la Justicia el baremo de la AACS?

Martínez: Mi actividad como asesor de compañías de seguros tiene muchas acciones: valoración del daño, hacer los puntos de pericia ante la interposición de una demanda, impugnar pericias o no (las pericias de oficio que presentan). Desde el año pasado hay peritos de oficio que están aplicando el baremo de la AACS como referencia en distintas jurisdicciones (Capital Federal, provincia de Buenos Aires y Jujuy). Refieren a la versión 2007 del baremo que está en vías de modificación.

Pool Económico: ¿Cuál es el trabajo que realizó la AACS y cuáles son sus objetivos?

Astelarra: Es importante aclarar que este baremo no pretende fijarle a los jueces cuál es el valor económico de un daño. El baremo habla de la valoración del daño corporal; no es un baremo de indemnización. Tiene que quedar muy claro lo que estamos diciendo: un dedo, según lo que dictaminó la comisión de médicos, implica equis porcentaje de incapacidad y es el mismo porcentaje de incapacidad así se trate de mi dedo o el de Ginóbilli. Pero, a la hora de dictar una sentencia, obviamente el dedo de Ginobilli vale millones de veces más que mi dedo. Esa es la diferencia entre el valor de la incapacidad y el valor económico. El porcentaje de incapacidad es exactamente el mismo. Lo que varía es el punto de incapacidad. Un perito puede dictar desde un 5 % hasta un 60 %. Los jueces tienen que dirimir.
Hay que cambiar la ley de honorarios porque un dato no menor es que el perito cobra un porcentaje en función de la indemnización y nada tiene que ver con el trabajo profesional realizado.

Martínez: Se trata de mantener la ecuanimidad. Hay jurisdicciones en la provincia de Buenos Aires donde las incapacidades por poligolpes -accidentados que tuvieron un traumatismo- no bajan del 30 o 35 %. Uno no puede negar el hecho, pero la verdad es que no existe incapacidad. Sin embargo hay peritos que no acreditan la causa–efecto para examinar a un accidentado (médico legal en virtud de la prueba documental incorporada en el expediente) y se guían sólo por los dichos de demanda. Elijen cada una de las secuelas o lesiones que “dicen” haber padecido y así estiman incapacidad. Uno no puede guiarse por los “dichos” de demanda porque pueden decir cualquier cosa. Esto pasa en jurisdicciones como Lomas de Zamora.
Lo que estoy diciendo tal vez me puede crear alguna dificultad pero no deja de ser absolutamente cierto.

Pool Económico: Carlos, en la I Jornada Iberoamericana de Valoración del Daño Corporal organizada por la Fundación Mapfre, Guillermo Maciá, docente de la UBA y médico forense, decía que el famoso “latigazo cervical” es un desafío para los peritos médicos porque no hay un protocolo de cómo evaluarlo. Dijo que en 30 años de profesión es lo más complejo. ¿Está de acuerdo? Las aseguradoras reciben muchos reclamos por esto.

Martínez: No hay un protocolo. Yo uso el protocolo de Quebec realizado por la fuerza aérea canadiense. Es un trabajo muy interesante sobre latigazo cervical. Marca diferentes pautas: qué se le hizo en el inicio al paciente, qué se le hizo los primeros 15 días, qué se le hizo los últimos 30 días.
El protocolo de Quebec es muy interesante porque hay determinados casos donde sin negar el hecho, la incapacidad es 0 %. Para que exista incapacidad tiene que haber una serie de circunstancias y medidas -terapéuticas y diagnósticas- en el devenir del tiempo que hacen que uno pueda decir “este paciente puede tener un 5 % y hasta un 10 % de incapacidad”.
La incapacidad es la pérdida definitiva de una función. En general respecto de los latigazos cervicales hay una variable muy amplia. El grueso de los casos es absolutamente reversible, aunque hay un porcentaje que ciertamente no lo es. Y la incapacidad es concretamente la imposibilidad tuya de ejecutar actos o acciones que podías antes del accidente. Eso es incapacidad.