Suscríbase y reciba gratis nuestro newsletter y alertas de noticias en su casilla de e-mail
PERITOS MEDICOS
Valoración del daño corporal
“El 70% de la gente que vemos, viene con su consultor médico”. Así lo determinaron Carlos Martínez y Jorge Rincón, peritos médicos invitados de Pool Económico. También revelaron que la clave para lograr perfección en su tarea es esperar a que la lesión esté consolidada antes de hacer su evaluación médica. “No se puede certificar nada con exactitud, a menos que la evolución de la lesión haya finalizado”, advirtieron.
18 de mayo de 2010
Pool Económico convocó a dos peritos médicos, Carlos Martínez (MN 45478) y Jorge Rincón (MN 46917), para hablar sobre la valoración del daño corporal. Su trabajo es clave porque son los encargados de determinar los porcentajes de incapacidad en los siniestros con lesiones. Y sobre esos porcentajes la compañía paga la indemnización. Su trabajo cobra mucha importancia en los siniestros con grandes incapacidades.

Pool Económico: ¿Cuál es exactamente el trabajo del Perito Médico? ¿Por quiénes son contratados?

Martínez: Somos prestadores externos en las compañías. No formamos parte de los equipos internos. El fin de nuestra tarea es valorar el daño corporal a raíz de un accidente de tránsito y mensurarlo, medirlo, con un porcentual que luego sirve de base para la compensación que pagan las compañías de seguros.

Pool Económico: ¿Cómo se determina qué porcentaje de incapacidad tiene una persona?

Rincón: La incapacidad es la pérdida de la capacidad. La capacidad es del 100% y la incapacidad es la falta parcial o total de esa capacidad.
Nosotros utilizamos baremos, que son tablas de incapacidades. Hay de dos tipos. Antiguamente existían los baremos de tipo anatómicos, de autores extranjeros, que hicieron un listado de lesiones y a cada lesión le asignaron determinado porcentaje de incapacidad. Hoy en día los baremos han evolucionado y miden la incapacidad desde un punto de vista funcional: determinan la pérdida de la función del órgano o miembro en cuestión.

Pool Económico: Las aseguradoras y sus abogados siempre denuncian la falta de previsibilidad en los porcentajes de incapacidad. El abogado de un importante estudio me decía, textual, que “en la Argentina, la misma incapacidad puede ser fijada por un perito médico en 30% y por otro en 60%. Sería necesario tener un baremo médico único de referencia donde se puedan fijar objetivamente las incapacidades”. ¿Cuántos baremos existen?

Martínez: Existen muchísimos baremos y desde hace muchos años. En realidad, en este último tiempo se ha intentado establecer baremos como los que contaba Rincón: que fijen la función perdida.
Tal vez el baremo que inició este camino es el de la Ley de Accidentes de Trabajo, la Nº 24557, que en vez de fijar la incapacidad por la lesión estructural (ej.: una fractura de hueso), lo fija por la funcionalidad.

Pool Económico: Igual, estos baremos no son obligatorios para la justicia.

Martínez: No, no. Son orientativos.

Pool Económico: ¿Y los jueces les dan bolilla?

Martínez: Los jueces son los que deciden en definitiva, pero uno tiene que fundamentar la incapacidad a través de conceptos médicos estrictos, legales, y ponerle un número. Ese número es de elección a partir del baremo que uno aplique, ¡pero la realidad es que hay algunos que tienen más de 100 años! Y ni siquiera son baremos sino tablas orientativas y que no tienen un criterio unívoco.
La pretensión es que en algún momento se pueda usar un baremo que sea funcional y que sea general.

Pool Económico: Con las baremos que están en funcionamiento hoy, ¿se está logrando una aproximación o la disparidad sigue siendo enorme?

Rincón: Yo creo que se logra una aproximación. Pero la aproximación se logra cuando más tiempo transcurre entre la lesión y la evaluación por parte del perito. Cuanto más tiempo pasa, la lesión evoluciona y se consolida. Ahí recién es cuando hay que evaluarla y determinar el nivel de funcionalidad perdida. Mientras más tiempo pase, más perfecta será mi tarea. Cuanto más se acorte en tiempo, más obligados estamos sacar previsiones de lo que pede llegar a pasar. Pero no lo podés fijar con exactitud. Ahí se pone en juego la experiencia profesional del perito, que puede ser capaz de prever que determinada lesión puede terminar con un determinado porcentaje de incapacidad.
Pero no se puede certificar con exactitud, a menos que la evolución de la lesión haya finalizado.

Pool Económico: ¿Ustedes también están involucrados en la determinación del daño psicológico?

Martínez: No lo evaluamos nosotros en forma personal. Trabajamos con psicólogos o psiquiatras que evalúan a las personas. Esos daños se baremisan de la misma manera que las lesiones físicas y se les asigna un porcentual de incapacidad.
Pero el daño psíquico es considerado sólo en determinadas instancias de las negociaciones. Normalmente en aquellos accidentes precoses no entra en juego, por la sencilla razón de que el estrés postraumático existe y normalmente se resuelve en forma espontánea en el curso de seis meses.

Pool Económico: ¿Cuáles son los casos más frecuentes de fraude?

Rincón: No somos los encargados en decir si hubo fraude o no, pero sí nuestra labor consiste en darle elementos a quien lo tiene que dictaminar. Podemos señalarle los elementos que nos resultan sospechosos en el examen.
Nosotros sabemos que una lesión y una secuela tienen que tener ciertos parámetros para relacionarse: en el tiempo (lo que llamamos relación cronológica), en la causa-efecto (relación etiológica), y en la zona anatómica donde ocurrió la lesión (relación topográfica). Nosotros vemos si estas tres cosas se cumplen y en nuestro informe les damos elementos a las aseguradoras para que los puedan tener en cuenta a la hora de decidir.

Pool Económico: ¿Se topan con caranchos?

Martínez: Hay caranchos, sí. Tal vez no de la magnitud de la película Carancho. Ahí se cuentan hechos completamente ciertos, pero no son los más frecuentes. Existen muchos fraudes menores que surgen, por ejemplo, a partir de un certificado médico que evidentemente no fue confeccionado por un profesional. Un médico, en general, no escribe orina con “h”, ni pone en una receta que al paciente “le duele la panza”.

Rincón: ¡También nos han traído radiografías de una fractura de una persona adulta que en realidad mostraba los cartílagos de crecimiento de un niño! Eso ocurre bastante. No puedo decir que es muy frecuente, pero lo he visto.

Martínez: Se ve. Es difícil decir cuánto, pero se ve. Semanalmente, puede aparecer un caso de estos.

Pool Económico: ¿Tiene contacto con el perito médico de la otra parte?

Martínez: Sí, mucho. Cada vez más. Es algo muy importante porque permite unificar criterios. Esto significa que el médico de la parte actora se pone de acuerdo con nosotros que estamos trabajando con la aseguradora y ponemos un número de incapacidad de común acuerdo. Eso es importantísimo.

Pool Económico: Es importante que esto lo resuelvan entre médicos y no entre abogados…

Rincón: Para nosotros es muy importante tener un interlocutor médico en la contraparte porque hablamos en terminología médica específica con criterios específicos para determinar una secuela.

Pool Económico: Esto se está dando ahora, pero no es la habitual, ¿no?

Martínez: En los últimos tres años se ha incrementado notoriamente y hoy podría decir con cierta tranquilidad que el 70% de la gente que vemos, viene con su consultor médico. Es muy grande, porque eso también beneficia la negociación posterior. El consultor se va sabiendo el número de incapacidad que se determinó, y se lo transmite al abogado patrocinante del tercero, y por otro lado la aseguradora tiene el mismo número y la discusión posterior será, al menos, de otra índole.