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GOLPE AL FRAUDE
Cae una banda que inventaba accidentes para estafar a las aseguradoras
La Policía detuvo a 12 personas sospechadas de engañar a varias compañías por al menos $ 3 millones. Inventaban choques y lesiones a terceros para, tras una mediación, lograr un resarcimiento sin llegar a un juicio (Fuente: Clarín)
20 de noviembre de 2009
El día 20 de noviembre de 2009, Clarín publicó la siguiente información:

"Una banda que se dedicaba a fraguar siniestros, con los que estafó a varias compañías de seguros en al menos 3 millones de pesos, fue desbaratada hoy tras varios allanamientos realizados en Capital Federal, informaron fuentes policiales citadas por DyN. Las fuentes detallaron que fueron arrestados 12 sospechosos y se secuestraron varios autos usados por la organización para simular los accidentes y documentación que prueba unas 60 estafas.
Una de las compañías damnificadas fue Provincia Seguros, del Banco Provincia, cuyo presidente, Guillermo Francos, dijo: "Debido a nuestra denuncia se inició esta investigación que permitió desarticular esta organización y el sistema de fraude que había montado". Los procedimientos estuvieron a cargo de la División Defraudaciones y Estafas de la Superintendencia de Investigaciones de la Policía Federal, por orden de la jueza de instrucción porteña Gabriela Lanz.
Según trascendió, se allanaron tres talleres de chapa y pintura de una mandataria de taxis donde se reparaban los autos utilizados, ubicados en José León Suárez al 2400, en Mataderos; Acoyte al 600, en Caballito, y Boyacá al 500, en Flores. Los investigadores establecieron que las estafas consistían en "fabricar" siniestros, choques y lesiones a terceros para, luego de una mediación con la empresa aseguradora, lograr un resarcimiento que oscilaba entre los 5 mil y 30 mil pesos, sin llegar a un juicio.
La Policía descubrió que la banda usaba siempre los mismos vehículos, a los cuales sólo les cambiaban las chapas patentes para sacarles fotos. Además, los acusados iban alternando las compañías de seguro. Las supuestas lesiones que presentaban las "víctimas" eran siempre las mismas, entre las cuales estaban aquellas denominadas "efecto látigo cervical" o golpes y dolores internos, difíciles de comprobar.
Los presupuestos se hacían en uno de los talleres allanados y los reclamos, finalmente, los hacía una mujer. Esa sospechosa sería esposa de un empleado en una de las aseguradoras damnificadas, que era quien hacía los pagos. La investigación había comenzado hace cuatro meses. Entonces, una aseguradora notó que en un accidente la persona que figuraba como chofer en otro siniestro, era pasajera. Según pudo determinar la Policía en base la cantidad de casos descubiertos, más de 60, los estafadores engañaron a las aseguradoras en a al menos tres millones de pesos."