Suscríbase y reciba gratis nuestro newsletter y alertas de noticias en su casilla de e-mail
-
ATENTADO EN LONDRES
Informe especial de Pool Económico: impacto de los ataques terroristas en el sector financiero y asegurador.
1 de enero de 2007
Los atentados tendrán un fuerte impacto en la economía de Gran Bretaña. Según estimaciones del Centro de Investigación de Mercados Mundiales, los ataques podrían costarle al país unos 5 mil millones de dólares, un daño similar a los provocados por huracanes o terremotos (por ejemplo el huracán Dennis que arrasó esta semana en Florida, EEUU).
Los investigadores advirtieron sobre el efecto económico de la caída de la confianza pública en los medios de transporte, y los efectos negativos en el turismo que afectará el mundo del espectáculo, la hotelería y la gastronomía.
En el mercado financiero, a diferencia de lo ocurrido el 11 de septiembre de 2001, luego de las explosiones en Londres, los índices bursátiles de Europa tuvieron una caída inicial muy fuerte, pero lograron una recuperación por la tarde del mismo día del atentado. Las acciones más afectadas, además de las del sector asegurador, fueron las del turismo y las del aerocomercial. Mientras que los principales índices de los EEUU conservaron la calma, y sólo sufrieron bajas muy moderadas.
Para la industria aseguradora los atentados tendrán un impacto reducido, ya que la mayor parte de los reclamos serán absorbidos por Pool Re, empresa creada por el gobierno británico en 1993.
POOL RE (POOL REINSURANCE COMPANY LIMITED) fue creado como consecuencia de los ataques con bombas del grupo terrorista IRA en el distrito financiero londinense en 1993 que causaron miles de millones de libras esterlinas en daños. Las principales compañías del Reino Unido y varios sindicatos del LLOYD'S participan de este POOL, al que pagan una prima fija en función de su participación en el mercado de seguros, que cubre los daños sobre sus propiedades comerciales y por interrupción de negocios, en ambos casos limitados a casos de terrorismo en el Reino Unido (excluida Irlanda del Norte y las aguas territoriales).
En caso de un ataque terrorista, las aseguradoras deberán abonar un máximo 130,80 millones de dólares, con un límite anual. En el caso de que hubiera más atentados, el máximo es de 261,61 millones de dólares. El resto de las indemnizaciones por encima de estos montos las pagará POOL RE, aunque también con un límite, que es de 3.448 millones de dólares. Todo lo que esté por encima del límite que tiene el POOL RE, lo abonaría es Estado, a través del Tesoro.
Los atentados se dan el marco de un profundo debate mundial sobre el rol de los gobiernos y la capacidad privada para hacer frente a los ataques terroristas.
Entre 1998 y 2004 hubo 185 atentados terroristas contra trenes, subtes o sistemas ferroviarios en todo el mundo.
El 5 de julio, dos días antes del atentado, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sacó un informe sobre el seguro para riesgos de terrorismo donde estimaba que las pérdidas máximas a consecuencia de un solo ataque terrorista podrían ser de entre 50 mil y 250 mil millones de dólares y remarcaba que "las pérdidas pueden seguir siendo superiores a la capacidad de la industria del seguro y del reaseguro para darle precio y absorberlas por sí solas".
La OCDE plantea que los países deben contar con coberturas de aseguradoras privadas e insta a los gobiernos a que mantengan o incrementen la capacidad del seguro a un precio proporcional.
A la OCDE le preocupan la amenaza de ataques terroristas con armas nucleares, químicas, biológicas y radiactivas, que generalmente están excluidos de las pólizas privadas y no están cubiertas por algunos programas estatales.
Las aseguradores que dan cobertura contra terrorismo por separado son un grupo de aseguradores de Lloyd’s, algunas firmas de la Bermudas, AIG, ACE y Berkshire. Y existen planes estatales en los EEUU, Australia, Gran Bretaña, Francia, Alemania y España.