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ASESORIA JURIDICA
Culpa grave y robo de autos
El abogado Domingo López Saavedra compartió en Pool Económico la nueva jurisprudencia que se estableció en materia de “culpa grave” en relación al robo de vehículos. Atención: bajarse del auto, aunque sea por un segundo, y dejar las llaves puestas, puede ser motivo de declinación de responsabilidad del asegurador en caso de robo.
28 de agosto de 2008
El abogado Domingo López Saavedra, asesor jurídico de Pool Económico, compartió en esta oportunidad la nueva jurisprudencia que se estableció en materia de “culpa grave” en relación al robo de autos. A continuación, su exposición completa:

Definición de culpa grave:
La Ley de Seguros libera de responsabilidad al asegurador por la culpa grave o el dolo del asegurado en la ocurrencia del siniestro. El dolo, jurídicamente, es simple de definir porque es la intencionalidad de provocar un daño. Por ejemplo, el asegurado que incendia su casa o se fabrica un autorobo.
El concepto de culpa grave, en cambio, es complicado. Cuando Dalmacio Vélez Sarsfield escribió el Código Civil, abandonó la división entre culpa grave, leve y levísima que nos venía del Derecho romano. Eso quiere decir que para nuestro Código Civil hay solamente “culpa”, que es omitir aquellas diligencias que la naturaleza de la obligación exige.
La jurisprudencia y la doctrina se han encargado, más o menos, de definir el concepto de culpa grave, que apareció primero en la Ley de Accidentes del Trabajo (n° 9688), en la Ley de Seguros, y también en la Ley de Navegación. La jurisprudencia, entonces, dice que la culpa grave es una imprudencia extrema, una negligencia que va más allá de lo normal, que está más cerca de la intencionalidad, etc.

Culpa grave y robo de autos:
¿Qué pasó con robo de automóviles y la culpa grave? Ese será el tema que nos ocupe.
Hice un pequeño paneo en la jurisprudencia y encontré un fallo de la Cámara Comercial de la Sala D, sobre el caso “Miró”.
El señor Miró había ido a un aserradero a comprar madera y había dejado su auto estacionado en la playa del estacionamiento con las llaves puestas. Compró las maderas y cuando fue a buscar su auto, ya no estaba más.
La compañía declinó responsabilidad por culpa grave, inició juicio y la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial en la Sala D, le dio la razón a la compañía de seguros ya que consideró que eso era una culpa grave.
Posteriormente hubo otro caso, el “Sucala”, bastante particular también. Se trató de un señor remisero que iba con su auto trabajando. Al parecer este hombre necesitó hacer un llamado telefónico, ya que paró el auto sobre una avenida y se bajó a hablar por teléfono dejando las llaves puestas. Habló y cuando terminó, su auto ya no estaba más.
También en este caso, la Sala B dijo que había habido culpa grave.
En tercer lugar encontré el caso “Escudero”, que era un señor que repartía mercaderías en su auto. Estacionó su coche en doble fila y se puso a descargar cosas, dejando las puertas abiertas y las llaves relativamente a la vista. Cuando volvió, también a él le habían robado el auto.
Ahora pasemos al caso que hoy nos trae, uno del 30 de noviembre del año pasado. Es el caso “Valiña”. Es algo que muchos de nosotros hacemos. Llegamos a la puerta de casa y, para guardar el auto en el garage de casa, subimos el vehículo a la vereda y nos bajamos dejando la puerta abierta y el motor en marcha, para poder abrir el portón del garage. El señor Valiña hizo lo propio y antes de que pudiera volver a subirse a su auto, se lo robaron.
La compañía declinó responsabilidad por culpa grave, pero la Sala A de la Cámara Comercial entendió que este caso no se trataba de una culpa grave. Estimó que era una negligencia y una imprudencia que no llegaba a constituirse en una culpa grave que liberara de responsabilidad al asegurador, el que tuvo que -finalmente- pagar la indemnización.
Hubo otro precedente en la misma línea en un caso en el que pasó algo similar. El señor estaba sacando el auto de su garage y pasó lo mismo: se lo robaron mientras cerraba el portón. También en esa oportunidad la Sala C de la Cámara Comercial dijo que no se trataba de una culpa grave”.

La evaluación de Domingo López Saavedra:
Yo creo que, si no es culpa grave, le está pegando en el palo. Y lo digo sabiendo que yo mismo a veces hago estas cosas de dejar la llave puesta cuando me bajo del auto para hacer algo, aunque tengo el recaudo de dejar la puerta cerrada.
Como abogado de compañías de seguros, debo decir que todo depende de dónde hagas la operación de entrada y salid de garage. Si lo hacés en la provincia de Buenos Aires, por ejemplo en Boulogne, en un descampado es una cosa. Pero si lo hacés en el Edifico Kavanagh, al lado del Hotel Plaza, donde hay policía y custodia, es distinto.
En definitiva, depende de las circunstancias. Como dice el artículo 512 del Código Civil cuando define la culpa: hay que tener las circunstancias de tiempo, persona y lugar.
Igual, por las dudas, no dejen las llaves del auto puestas.