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GABINETE DE CRISTINA FERNANDEZ
Nuevo ministro de Economía
El economista Tomás Bulat señaló en Pool Económico que hay interrogantes sobre Martín Lousteau: “La discusión es quién es el verdadero ministro de Economía y si a Lousteau lo pusieron por sus condiciones favorables o por sus debilidades. La respuesta se irá viendo en el camino”, dijo.
22 de noviembre de 2007
Pool Económico convocó al economista Tomás Bulat para analizar el nombramiento de Martín Lousteau al frente del Ministerio de Economía, función que desarrollará bajo el mandato de la presidenta electa Cristina Fernández.
La primera pregunta que se planteó fue cuáles son los aspectos del modelo económico que Lousteau modificaría, si lo dejan. “La discusión es esa. Por qué razón lo están convocando a Martín Lousteau. Es un joven muy inteligente, que ha estudiado afuera y que ha hecho una carrera meteórica. De hecho, es el ministro de Economía más joven de la historia de la Argentina. Ahora, yo no sé si eso habla bien o mal de él. Pero está llegando al lugar más alto que puede alcanzar una persona interesada por la función pública a los 36 años. Qué hará a los 50 años, ¿no? El segundo punto es quién es el verdadero ministro de Economía. Hay que ver si lo pusieron a Lousteau por sus condiciones favorables o por sus debilidades. La respuesta se irá viendo en el camino. En principio, la primera respuesta es cómo será su Gabinete, cuánta hay de su gente y cuánta no (gente heredada, de De Vido, etc). Mientras más gente suya tenga, será por las buenas razones. Mientras menos gente suya tenga, será por las malas razones. ¿Qué quiere decir malas razones? Por ejemplo, una de las desventajas de tener poca edad es que tenés poca banca, poco conocimiento y sos mucho más permeable”, dijo Bulat y agregó: “La persona que lo ha movido es Felipe Solá, que -ojo acá- ahora se va de embajador de Francia. No es el mejor panorama, ¿no? Y no es por hablar mal de él, ¿eh? Es una persona muy capaz, pero todos tenemos la misma duda: ¿qué haría Martín Lousteau?”.
Había trascendido que el futuro ministro ya tenía armada una agenda para dar los primeros pasos en su gestión. Aunque Bulat aclaró que no es cierto aquello de la agenda, habló de uno de los temas que, supuestamente, incluía: arreglar la deuda con el Club de París. “Eso tiene que venir o venir, independientemente de lo que él opine. La presidenta ha dicho que quiere arreglar. El problema es la mediación o no del Fondo, pero no es el problema a resolver. Claramente la Argentina necesitará mayores niveles de inversión, sobre todo en infraestructura. Esto se resolverá sin dudas. El FMI, El Club y la Argentina necesitan que se arregle. Se hará un acuerdo light con el FMI, se acordará con el Fondo de alguna manera”, dijo el economista.
Otro de los temas de los que habló el invitado fue el del pacto social que impulsaría la presidenta electa. “La economía está creciendo al 8 por ciento, el desempleo bajó de 2 dígitos, el comercio exterior está superavitario, la situación fiscal es superavitaria … ¿para qué necesitás el pacto social? Eso lo necesitás cuando estás con un despelote fenomenal. Si con esta situación necesitás un pacto social, cuando la economía empieza a empeorar, qué vas a necesitar?”, dejó es suspenso Bulat.
En cuanto a la lucha contra la inflación, el economista dijo que se puede ser monetarista o no, pero que asegurar que la cantidad de dinero circulando en la economía no tiene anda que ver con al inflación, no lo dice nadie. “Decir que la situación fiscal es irrelevante, no es serio. Si no trabajás con una política monetaria, una fiscal y una de ingresos, no podés controlar la inflación. Si hay acuerdo salarial pero no hay acuerdo en la política fiscal y no hay consistencia en la política monetaria, no tenés lucha contra la inflación. El pacto social que tanto suena era un acuerdo monetario y fiscal entre partidos políticos y no entre empresarios y trabajadores. Se planeta lo siguiente y pongo esto como ejemplo: El preso tiene una tendencia siempre a delatar a su socio. Así, el pacto social genera un incentivo muy fuerte a que el primero que rompa el pacto gana mucho. Y esto es un problema muy serio”, finalizó Bulat.