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SIGUE LA INCERTIDUMBRE EN RIESGOS DEL TRABAJO
José Sojo, gerente general de QBE ART, dijo que "este sistema les va a costar a los empleadores, este año, 3.500 millones de pesos, sin contar los juicios (sólo de costos de cobertura)". Estimó que las posibilidades de que el problema se resuelva este año son limitadas.
1 de enero de 2007

El sistema de Riesgos del Trabajo cubre en la actualidad a 6,6 millones de trabajadores y a 624 mil empresas. Desde los fallos de la Corte Suprema declarando inconstitucional algunos artículos de la ley, los empleadores se llenaron de demandas. De 2002 a 2006, se iniciaron casi 29.000 demandas por accidentes del trabajo y enfermedades profesionales. La UART estima que este año se iniciarán otros 18.800 juicios.

Para analizar el tema, Pool Económico convocó a José Sojo, gerente general de QBE ART.

La UART ha denunciado una masificación judicial. La posibilidad de frenar este proceso es a través de una nueva ley que restituya la certidumbre sobre el sistema. Hay varias versiones: unas dicen que el gobierno tiene intenciones de enviar el proyecto antes de las elecciones. Pero la semana pasada el superintendente Verón dijo que "difícilmente se vaya a tratar este año" (es un momento eleccionario y hay otras prioridades). Sojo respondió sobre cuál es el escenario sin ley de Riesgos del Trabajo: "Sin ley, el sistema va a continuar deteriorándose, de la misma manera durante los últimos dos años. Los empleadores van a pagar mayores costos por sus coberturas de riesgos del trabajo y, con esta situación, mantendremos el hecho de que nadie sapa cuáles son los costos reales del sistema. Lo único que sucede es que la alícuota sigue subiendo. No nos tenemos que olvidar que este sistema era un sistema que a los empleadores les costaba 800 millones de pesos hace tres años y que este año les va a costar 3.500 millones de pesos, sin contar los juicios (sólo de costos de cobertura). En la Argentina hay inflación, pero tampoco es que realmente tengamos ese tipo de crecimiento", advirtió.

Sojo cree que las posibilidades de que se resuelva algo este año son limitadas: "Si estamos hablando de una ley y no un decreto, para que ocurra algo este año, sería consecuencia de algún hecho catastrófico que genere en los legisladores la conciencia de que este sistema no es el mejor", agregó.

El ejecutivo de QBE ART dijo que la doble vía de reclamo por parte de los trabajadores "es una gran incompatibilidad" con un sistema que funcione bien: "Eso es así desde el momento en que es más difícil cuantificar cuál es el costo final de todo el sistema. También se habla con un poco de ligereza sobre qué es la doble vía. Hay un tema que es fundamental: si el trabajador puede cobrar las prestaciones por la vía administrativa y además recurrir a la justicia para una reparación adicional y no tiene riesgo en ese proceso, claramente vamos a tener muchísimas más demandas que si el trabajador tiene que optar entre un sistema u otro. En los dos casos, el trabajador tiene la libertad de acceder a la justicia si no está satisfecho con las reparaciones en la vía administrativa. La diferencia de costos en esta gran diferencia es enorme", remarcó.

Alrededor del 40% de los accidentes laborales con fallecidos son in itinere, ¿la nueva ley tendría que contemplar un tope indemnizatorio para este tipo de accidente en el cual el empleador, en principio, no tiene nada que ver? "Creo que se tendría que discutir si el accidente in itinere es un accidente de trabajo o no. En algunos sistemas no es considerado accidente de trabajo. Es verdad que la frecuencia de estos accidentes es muy alta. En algún momento se hablaba de ponerle un tope de 90 mil, que el costo de la incapacidad permanente fuera la mitad que en accidentes de trabajo. Se discute sobre si esto va a ser constitucional o no, porque tampoco es tan importante en el costo final que tiene este sistema. No todos los accidentes llegan al tope y tampoco son tantas las incapacidades que se generan a través de in itinere. El problema es que deja un montón de incertidumbres sobre qué van a fallar los jueces en cinco años cuando alguien plantée que, si lo suyo es un accidente de trabajo, tiene derecho a la reparación completa", respondió Sojo.

Hoy las alícuotas están en un 2,6%. El gerente general de QBE ART dijo que, para 2007, es muy difícil hablar de una alícuota promedio para todos los empresarios: "Tenemos un ejemplo muy bueno: en el sistema de ART, en noviembre de 2006, ingresa como asegurado el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y eso tira la alícuota para abajo, porque es una masa de gente y una alícuota baja. Depende de la actividad. Calculo que un empresario tiene que esperar. De acá a un año va a pagar por lo menos 20% más de lo que está pagando hoy. Por supuesto que puede haber excepciones. En promedio, las empresas van a pagar un 20% más por riesgos del trabajo", estimó.

Sojo diferenció que los que hicieron las cosas bien en materia de prevención, ya están pagando una alícuota más baja: "Este es un mercado transparente. Hay 24 operadores y ofertas de seguros por todos lados. Acá hay un registro único de siniestralidad y se ve que el supermercado A paga la mitad que el supermercado B. La diferencia está basada en cómo han hecho los deberes", explicó.

Las aseguradoras Luz ART y Responsabilidad Patronal dejaron de operar. El invitado de Pool Económico cree que eso se debió a una mezcla de ‘problemas propios’ y ‘problemas de sistemas vinculados a estos cambios de la ley’: "Las dos compañías son muy distintas. Una de ellas no cobraba los precios necesarios. Probablemente no hubiera dejado de operar sin la adversidad que se genera a partir de septiembre de 2004. Hay otras cosas implicadas. No hubo una transferencia de cartera porque a partir de una resolución de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo no se puede hacer una transferencia sin que quien toma esa cartera se haga responsable por todos los siniestros pasados y presentes que tuvo la ART. Es imposible que estas compañías, una vez que empiezan entrar en esta baja performance, puedan salir. No tienen la alternativa de vender un activo importante, como puede ser su cartera de clientes, para reforzar su patrimonio y de esa manera cumplir mejor con los siniestros pendientes", señaló.

Sojo cerró la entrevista diciendo que algunas aseguradoras están bien reservadas y cuentan con la solvencia suficiente para afrontar esta situación, y otras que no: "Es verdad que es muy difícil de predecir cuál es el costo del pasivo que enfrentan las ART. De cualquier manera, hay diferencias sustanciales entre las reservas promedio que tienen cuatro o cinco aseguradoras y las reservas promedio del mercado. Entonces, o alguien está muy sobrereservado, o realmente hay un gran número de aseguradoras en el mercado que no tienen los activos suficientes para cubrir esa contingencias futuras", terminó.