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PIRATAS DEL ASFALTO
José Luis Anselmi, titular de Anselmi Gerencia de Riesgos dijo que uno de los problemas que tiene la piratería del asfalto es que es un delito romántico y políticamente intrascendente: "La sociedad no está sensible con este tema. Desde el punto de vista empresario es terrible, pero la gente trata a los piratas de Robin Hood", advirtió.
1 de enero de 2007

Pool Económico volvió sobre un tema que preocupa a empresarios y aseguradores: la piratería del asfalto (robo de mercadería transportada por medios terrestres). Para analizar la situación convocó a José Luis Anselmi, titular de Anselmi Gerencia de Riesgos.

"No hay grandes novedades -comenzó Anselmi-. Pero sí se confirma una hipótesis, una teoría, sobre la relación que existe entre la economía formal y la informal. Esta última es la que está vinculada a la piratería del asfalto. Podría decirse que la única parte que es un delito en la piratería del asfalto, es el hecho mismo de sustraer la mercadería mediante un arma de fuego. Pero esas personas son contratadas por empresarios, no es una banda de delincuentes autónoma que organiza el robo de las mercaderías y después ve dónde puede venderlas. No. Son ejecutores, gente que se contrata al efecto. No hay bandas especializadas que tienen su propia logística. Es una adquisición de producto por una vía absolutamente extraordinaria, por decirlo de alguna manera", dijo Anselmi.

Aparentemente, es como si las empresas hicieran un pedido de determinada mercadería y se lo consiguieran por esta vía: "Absolutamente. Es una logística just in time. Todos los relatos de estos robos son iguales: toman al chofer y lo devuelven a las tres horas. Durante esas tres horas, ¿cómo hacen para vender la mercadería, para colocarla en el mercado? Sin dudas son expertos. Ni una multinacional de la logística puede resolver eso en tres horas, salvo que tengan todo preestablecido antes de empezar la secuencia del robo", señaló.

Durante el transcurso de 2006 hubo un incremento de la piratería del asfalto, entre Capital y provincia de Buenos Aires, del 8 por ciento: "Hay una relación directa entre el robo de una mercadería y la demanda de la misma en el mercado. Se roba lo que el mercado está demandando. Hoy, si yo tuviera que ser un suscriptor de riesgos de transportes, me fijaría mucho más en la situación de mercado de ese producto para determinar qué grado de posibilidad de robo tiene. Si falta carne, es probable que aumente el robo de carne. Hoy, que hay mucha obra pública, se robaron una retroexcavadora, máquina que uno jamás hubiese puesto en su lista de riesgosos", advirtió Anselmi.

Uno de los problemas a superar en esta materia, es que el costo de la seguridad física de un camión sigue siendo mayor que el costo del seguro: "Es 10 veces. El total de seguros del mercado de transportes en la Argentina es de 260 millones de pesos (eso incluyendo importaciones, así que si le sacamos la mitad serían 130 millones de pesos). En seguridad, la cifran debe estar cerca de los mil millones. Además, las custodias físicas, que son el grueso de todo esto, cada vez son más caras. Una custodia básica, que a principios del año pasado costaba 160 pesos, hoy cuesta 220 o 250", comparó.

Anselmi dijo que existe una relación de costo-beneficio entre lo que se roba y lo que sale robarlo: "Si el camión no tiene seguridad, contrato a tres señores a los que les voy a pagar mil pesos a cada uno. Si tiene seguridad física, supongamos que contrato a tres personas más. Puede haber una carga que valga 200 mil dólares y para a mí, con esto números, el costo de adquisición será de 3 mil o 6 mil pesos. No tengo más que ese costo para hacerme de 200 mil dólares en mercadería", graficó.

Si este año se roban 3.500 camiones, con un promedio de 50 mil dólares por camión, vamos a estar en los 175 mil dólares en mercadería robada. Según Anselmi, lo que hay se roba mucho son textiles, polietileno y aparatos electrónicos. Y se observa que, ahora con más frecuencia, se roban los camiones además de la mercadería.

En cuanto a las zonas, ya no se puede decir que sea una modalidad delictiva exclusiva de alguna provincia o ciudad. Todo el país está afectado.

Anselmi habló de la incidencia de la infidelidad de los choferes en la piratería del asfalto: "Yo hablé con la policía sobre este tema. No es una interpretación mía; si uno le pregunta a una autoridad policial, le va a responder que, de acuerdo a su experiencia, hay un porcentaje importante de casos en los que el chofer está involucrado de alguna manera en el robo. Es una cifra alta, de entre el 40 y el 50 por ciento. Pero si tenemos en cuenta que hay 3.500 robos por año, sólo serían 1.200 casos en los que, supuestamente, el chofer tuvo algo que ver. No hay nada comprobado, no hay ningún chofer detenido o enjuiciado y condenado. Ese porcentaje se presume. En la Argentina hay 350 mil choferes, con lo cual, el porcentaje de infidelidad es ínfimo", señaló.

El año pasado, desde la Subsecretaría de Finanzas, habían advertido la cantidad de medidas de seguridad que estaban exigiendo las compañías de seguros como una advertencia sobre que se van a quedar sin negocio. En este panorama, las compañías han venido trabajando más codo a codo con las empresas. ¿Este escenario sigue siendo así? "Hay un punto de inflexión donde más seguridad es menos seguro, y hay un punto donde desaparece el seguro -respondió Anselmi-. Independientemente de que esto sea así, lo cierto es que hay una toma de conciencia de que, cada vez que suscribo a una cláusula, estoy generando un costo. Es un caso muy particular que no se da en otras ramas de seguro. Hay aseguradoras que han tomado la vanguardia y ofrecen un producto que incluye las dos cosas: seguro y seguridad. Te cobran X dinero y te incluyen todo, con la ventaja asociada de que no tenés el inconveniente del cumplimiento o incumplimiento de la cláusula. Cuando la compañía te da el servicio completo, además de que tenés un ahorro de costos (porque la compañía está dispuesta a correr más riesgo en ese caso), tenés la ventaja de no tener inconvenientes al cobrar el siniestro. Cobrás o cobrás, porque cualquier cosa que haya fallado la puso la compañía", destacó.

Para Anselmi, uno de los problemas que tiene la piratería del asfalto es que "es un delito romántico y políticamente intrascendente": "Es mercadería que se roba de una empresa y en la sociedad no hay una preocupación por eso. La sociedad no está sensible con este tema. Desde el punto de vista empresario es terrible, pero la gente trata a los piratas de Robin Hood", advirtió.

El titular de Anselmi Gerencia de Riesgos, finalizó diciendo que una situación que ha colaborado con el encarecimiento de las medidas de seguridad, fue procedimiento que, durante 2006, ha desarmado a todos los custodios de seguridad de la Argentina: "Es probable que las empresas estén expuestas a tener problemas con el cobro de sus siniestros porque es altamente probable que el personal no esté armado, ya que no tiene permiso de portar armas. Las empresas que acceden a ese permiso, tienen poco personal y, los que tienen más personal, lo cobran más caro", terminó.