Suscríbase y reciba gratis nuestro newsletter y alertas de noticias en su casilla de e-mail
-
INTERNACIONALES: CLAUDIO ALISCIONI
"Hay mucho que criticar de la posición argentina sobre el manejo del conflicto con Uruguay, que creció a niveles exorbitantes, impensados y absolutamente innecesarios. Lo mismo cabría decir de la posición uruguaya", dijo el editor de la sección Internacionales del diario Clarín.
1 de enero de 2007
Pool Económico abordó los temas internacionales que hoy están en el tapete: la nacionalización del petróleo en Bolivia, la relación Argentina-Uruguay, y la posible ruptura de Uruguay y Paraguay con el MERCOSUR. Para esto invitó a Claudio Aliscioni, editor de la sección Internacionales del diario Clarín.

Nacionalización del petróleo en Bolivia:
"Es una decisión que venia anunciada. Ya desde cuando era opositor (2002-2003), Evo Morales decía que si tenía la posibilidad de llegar a la presidencia, una de las primeras cosas que iba a hacer, porque así lo pedía el pueblo, era nacionalizar los hidrocarburos. Lo repitió en el referéndum del 2004 (el 80 por ciento de la gente votó esa consigna). Lo dijo en su campaña política para llegar a la presidencia y volvió a decir en su discurso inaugural. O sea, que no debe haber sorpresas. El punto es que pareciera que hay una suerte de nerviosismo de algunos sectores cuando los políticos prometen una cosa y la cumplen cuando llegan al poder. Hace tres años que se viene hablando de este tema en la Argentina, Bolivia y Brasil. En privado, todos los empresarios reconocen que hay que renegociar los contratos por una sencilla razón: subió el precio del petróleo, y mucho. Pasó la barrera de los 70. Cuando se hablaba de este tema, hace dos o tres años, estaba en 40 o 50 dólares el barril. O sea que hay una diferencia que, según la tesis boliviana, debe ser compartida también por los empresarios. Los empresarios, evidentemente, van a llegar a un acuerdo porque Bolivia es la gran fuente de riqueza de este producto en la regional. No hay otra, salvo Venezuela. Pero la más cercana es Bolivia. Evidentemente Argentina va a tener que renegociar el precio. Se estaba pagando junto con Brasil algo así como 3 dólares, un poquito más, el millón de MTU, que es la medida energética para el gas. Seguramente la Argentina terminará pagando 4 dólares, 5 como máximo. Va a haber evidentemente una renegociación. Y lo mismo, quizás un poco más, Brasil. La diferencia entre Brasil y Argentina es que nosotros dependemos nada más que en un 5 por ciento de nuestro consumo de la producción boliviana. En cambio, prácticamente la mitad del consumo industrial de Brasil (el 70 por ciento de San Pablo), depende del gas que les da Bolivia. Evidentemente la posición de ellos es mucho más frágil. Y esa es una de las razones de los nervios que hay hoy en Brasilia, especialmente en el plano político, porque además la empresa involucrada en el tema es Petrobras, una empresa en donde el Estado brasileño tiene una participación muy importante".

Conflicto con Uruguay:
"Brasil está haciendo lo que puede por su socio (nosotros). La Argentina le pidió que el tema no trascendiera la relación bilateral y Brasil apoyó esa tesis en contra de lo que pretendía Uruguay, que era internacionalizar un poco el conflicto. De modo que Brasil, atendiendo a su relación económica muy particular con la Argentina, lo que hace es darle lugar a la posición de su socio mayor, en desmedro de lo que pretende el socio menor del MERCOSUR que es Uruguay. Hay mucho que criticar a la posición argentina sobre el manejo de este conflicto que creció a niveles exorbitantes, impensados y absolutamente innecesarios. Lo mismo cabría decir de la posición uruguaya. No se han caracterizado, ni el liderazgo argentino y ni el uruguayo, por manejar esto de un modo adulto. Esto no es una crítica mía. Yo creo que hay un consenso general entre todos los que están observando el asunto sobre que la Argentina se ha venido manejando mal desde el momento en que surgió el conflicto en Gualeguaychú. En primer lugar empequeñeciéndolo, no tomándolo en gran consideración, suponiendo que era un tema local cuando detrás se agitaba un problema ambiental, político, de interés económico. Una cosa importante. Yo no sé porque el Gobierno no intervino de entrada y, en cambio, dejó crecer el conflicto. Nadie puede decir que no había conocimiento del tema antes de que fuera semejante problema. Hasta el ex canciller Bielsa dijo que efectivamente estaba al tanto de todo. Él, el Gobierno argentino y el uruguayo, por supuesto.
Por otro lado, en Colon y Gualeguaychú (zona del conflicto) hay dos posiciones: de un lado están los que no quieren de ningún modo que haya papeleras y se oponen a cualquier posibilidad (incluso a la de que haya un estudio ambiental sobre el efecto ecológico que podrían tener las papeleras), y del otro lado están los que pretende negociar y que esperan ver lo que dice el estudio de impacto ambiental. Si el estudio sostiene y garantiza que no va a haber un daño ecológico grande para toda la zona, este grupo flexibilizaría la posición. En este sentido, ahora Kirchner va a tener que lidiar con los dos sectores. Vamos a ver qué hace también con Brasil, porque ese país está jugando una suerte de papel de intermediario. El tema fue llevado a La Haya. Yo no soy un experto en derecho internacional, pero supongo que la situación, una vez que se plantea en ese nivel, puede retirarse, retrotraerse. Hay que ver para dónde deriva todo esto. Me parece que estamos en un momento crítico.

Posible fuga de Uruguay y Paraguay del MERCOSUR:
"Acá hay que hacer un poco de historia. Cuando se creó el MERCOSUR la idea era que, además de ser un bloque regional ligado fundamentalmente a lo económico, trascendiera a otras áreas: culturales, políticas, institucionales. Y todo eso ha quedado a mitad de camino. Hoy en día, el MERCOSUR es, básicamente, económico. Es la edición neoliberal de lo que deben ser las relaciones en las regiones. Los dos miembros fundadores del MERCOSUR tienen una postura reduccionista de lo que en un momento se pensó como una gran unión sudamericana. Evidentemente, la Argentina y Brasil, como socios mayores, siempre han tratado desmerecidamente a Paraguay y Uruguay. Han tomado decisiones de peso sin consultarlos. En todo caso, luego de tomar decisiones se las han comunicado a los otros dos piases. Pero en concreto, ni Uruguay ni Paraguay, desde el punto de vista económico, se ven favorecidos por la relación interna del MERCOSUR. De hecho, Uruguay comercia más con Estados Unidos que con el MERCOSUR. Yo no sé si va a terminar firmando el tratado de libre comercio. No lo sé. Hace un año fuimos a Paraguay. Yo le hice un reportaje al vicepresidente. Dentro del gabinete paraguayo, él es el más ligado a la Casa Blanca. Es uno de los que quiere que Paraguay firme un tratado de libre comercio. Hay sectores del Gobierno paraguayo que se oponen. Están más con la tesis argentina o brasileña de integrar la zona y evitar que Estados Unidos penetre a través de tratados bilaterales. Yo creo que parte de la responsabilidad por la actual situación la tienen Brasil y la Argentina. Y creo que se evitaría una fisura interna del bloque permitiendo que haya un tratado con Estados Unidos, si Brasil y Argentina decidieran comenzar a participar económicamente más con Paraguay y Uruguay. Por último, Estados Unidos nunca vio con simpatía al MERCOSUR por una sencilla razón: es una barrera en contra de la penetración de toda su producción".