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ECONOMIA: JORGE COLINA
"La mitad del mercado laboral, que trabaja en negro, no recuperó su salario y hoy está un 25 por ciento por debajo de la capacidad de compra que tenía en 2001", dijo el economista e investigador del IDESA.
1 de enero de 2007
En la sección de Perspectivas Económicas de Pool Económico estuvo Jorge Colina, Economista e investigador del IDESA (Instituto para el Desarrollo Social de Argentina).
Colina hizo una gran reflexión respecto de la suba del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias: "Siempre que se baja un impuesto es bueno porque es más dinero disponible para la gente –aclaró el economista-. Lo que yo señalo es que desde 2001 a hoy hubo una recuperación del salario excesivamente despareja. Los trabajadores en blanco con sueldos altos, que son los que pagan Ganancias, tuvieron una recuperación muy importante. Según los datos de AFIP, el salario promedio de la economía formal pasó de $870 en diciembre de 2001 a $1530 en diciembre de 2005. Eso significa una recuperación del 70 por ciento, suba muy similar a lo que fue la inflación. Con lo cual, diríamos que, en promedio, los trabajadores en blanco recuperaron lo que la inflación les había comido. Pero el problema es con los trabajadores en negro (que son el 50 por ciento de los asalariados privados del mercado laboral argentino). Ellos se ubican en los $480 promedio mensuales y su recuperación fue de sólo el 37, 38 por ciento de 2001 a la fecha. Lo que digo es que hay una deuda social muy grande con este estrato de gente. La mitad del mercado laboral, que trabaja en negro, no recuperó su salario y hoy está un 25 por ciento por debajo de la capacidad de compra que tenía en 2001. Lo que quiero decir es –se explicó Colina- es que hoy Ganancias y otros impuestos tienen mínimo no imponible. Los impuestos al trabajo no lo tienen. Y con eso hay una paradoja: es un impuesto al trabajo de la gente que muchas veces tiene un salario por debajo del mínimo ($500) y el Estado espera que este trabajador pague el mismo impuesto que el gerente de una multinacional. Si pensamos gastar 1.500 millones de pesos (que es lo que el fisco deja de percibir por la suba del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias) para mejorar la distribución a través de los impuestos, habría que pensar en tener un mínimo no imponible para las cargas sociales. El Estado espera que los trabajadores que ganan por debajo del mínimo paguen el impuesto primero para darle acceso a la seguridad social después. Yo digo: son pobres. No les cobremos el impuesto y démosle acceso a la seguridad social igual. Esto tendría que venir antes que la suba del mínimo no imponible en Ganancias".