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ECONOMIA: MARIO TEIJEIRO
"Los aumentos salariales no deben darse por decreto y además son incoherentes con el plan económico que se está tratando de llevar adelante", dijo el presidente del Centro de Estudios Públicos.
1 de enero de 2007
En la sección de Perspectivas Económicas estuvo Mario Teijeiro, presidente del Centro de Estudios Públicos. Explicó por qué acusó de populista la política salarial del presidente Néstor Kirchner: "Entiendo que los aumentos salariales no son lo que debe hacerse por por decreto. En segundo lugar, son incoherentes con el plan económico que se está tratando de llevar adelante. Por un lado, el Gobierno ha dado muestras de querer realizar un programa económico típico de un modelo abierto incentivando las exportaciones. Pero el instrumento del aumento salarial por decreto es típico de una economía cerrada (que no tiene problemas de competencia de importaciones o no tiene que salir a ganar mercado). Una economía de ese tipo, como la que hemos tenido en el pasado, no sufriría mayores consecuencias si un Gobierno, a través de decretos o incentivos para negociaciones colectivas, empujara a aumentos salariales, porque la competencia externa y el acceso a los mercados no son para ella temas críticos. La Argentina cambió sus circunstancias: tiene que pagar deuda y se enfrenta a un mundo globalizado donde la única manera es competir en mercados internacionales. Razonable es la estrategia de inserción en los mercados internacionales y el aumento de compatibilidad. Pero es incoherente con lo que busca fomentar el mercado interno, aumentando los salarios. Esto es artificial", definió Teijeiro.
"Lo más notorio –siguió-, son aumentos de los salarios mínimos. El salario mínimo es la puerta que separa la informalidad de la formalidad. Si tenemos un problema de desempleo, en la medida en que subamos el costo para que las empresas tomen gente en blanco, vamos camino contrario. Estamos poniendo vallas", advirtió el presidente del Centro de Estudios Públicos.
Teijeiro habló, además, del superávit fiscal: "El gobierno no utiliza bien el superávit. Desde la recuperación económica tuvo un crecimiento de recursos y primero, al tener superávit, debería haber bajado los impuestos y retrotraer los paquetazos impositivos. En cambio, desde hace un año se lo gasta manteniendo el déficit constante. No es sólo la política salarial la que está en contra, si no también la política de gasto público.
Teijeiro trató de encajar al ministro de Economía, Roberto Lavagna, en este cuadro: "la necesidad externa, la del mundo, nos ha impuesto la necesidad de una economía abierta y de salida, pero nosotros seguimos con un modelo viejo. No sé si coincide por hacer un equilibrio político. El punto es el intento de cambio alto. Este es un ingrediente de política abierta, pero mezclado con ingredientes de economía cerrada (la protección arancelaria, el aumento por decreto). Mientras esto coincida, vemos cada vez más al modelo viejo. El margen está en la medida en que sea ortodoxo monetario y fiscalmente. Si uno es así, tiene la capacidad de sobrevivir. Sí, se puede. Pero se va a un crecimiento mediocre", especuló.
De todas maneas, Teijeiro dijo que el crecimiento no será bajo y que el escenario de perspectivas duras no es exclusivo de la Argentina: "No somos los únicos. El mundo está igual. Es una vista a un escenario a 10 años. Las medidas que se toman hoy tienen consecuencias fundamentales", finalizó.