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ECONOMIA: GERARDO RABINOVICH
"Ante la crisis energética, el sistema de premios y castigos implementado para el gas, el una medida muy ligth", aseguró el director del Departamento Técnico del Instituto Argentino de la Energía, General Mosconi.
1 de enero de 2007
El Ingeniero Gerardo Rabinovich, director del Departamento Técnico del Instituto Argentino de la Energía, General Moscón, estuvo en Pool Económico para analizar el tema de la crisis energética.
"Estamos en una crisis energética, pero crisis no significa colapso. Crisis significa que estamos con un sistema que estructuralmente ha llegado al límite de sus posibilidades, y para poder satisfacer el crecimiento de la demanda necesita crecer, expandirse, necesita nuevas inversiones y las necesita de forma casi urgente. Hoy los sistemas, y esto es una información oficial de los sectores energéticos que se encargan de analizar estos temas, prevén que los organismos energéticos, estructuralmente no están de acuerdo en satisfacer sus demandas en los próximos dos años", advirtió Rabinovich.
Según el ingeniero, los anuncios del Gobierno no son la solución por el momento: "con anuncios, la electricidad no llega y el gas tampoco. La característica de este sector en general es que es muy intensivo en capital y de largos periodos de maduración y construcción. Son proyectos de largo plazo y para que estén en servicio dentro de 3 años tienen que empezar ya", aseguró.
Ante la pregunta sobre si el problema es la falta de inversión, Rabinovich respondió: "la política energética aplicada en los 90 fue errónea. Terminada la década del 90 y producida la salida de la convertibilidad, se suma a esa política errónea (errónea porque propicia la retirada del Estado en su actividad innegable de planificar, controlar y prever el futuro, y justamente este sector requiere prever el futuro para poder anticipar las inversiones necesarias y tener las instalaciones en el momento justo que la demanda lo requiere), la crisis del 2002. Esa suma transforma todo esto a una crisis estructural. Estructural porque produce un cambio que se va a impactar en el sector y que va a requerir inversiones en infraestructura pesada que lleva años en construirse", anticipó.
"Ojalá que el colapso no llegue nunca. Pero para saberlo es necesaria una bola de cristal. El colapso es muy traumático para cualquier sociedad. Recordemos que hubo un colapso en los 90 con el problema de EDESUR. Estamos con los sistemas trabajando al límite, es decir, la capacidad de producción de energía eléctrica está muy solicitada y la capacidad es muy baja. Los sistemas de transporte de gas están funcionando al límite", dijo Rabinovich.
Respecto de si se están manejando alternativas de inversión para generar alguna respuesta, el ingeniero dijo que se manera en el día a día: "porque se evita este colapso sólo con el buen manejo técnico de los especialistas que trabajan en el sector. Se habla de restringir la demanda, de cortarle la exportación a Chile, darle a la industria, etc. Los problemas de industria que tiene Chile se los hemos contagiado nosotros. Nosotros, restringiéndole el gas a Chile, no sé si lo ayudamos en sus relaciones con Bolivia. Pero luego vamos a necesitar a Bolivia, ya que tiene la mayor cantidad de gas y probablemente necesitemos importar una cantidad importante desde ese país", advirtió Rabinovich.
El sistema de premios y castigos como se ha implementado en el tema del, según Rabinovich es muy light: "si estamos en una situación con sistemas trabajando al límite, debemos ahorrar una cantidad de energía importante. No a través de una señal que mandemos al mercado del tipo ‘si usted consume tanto, va a pagar muy caro’, sino con una medida concreta. Se está trabajando día a día para que la situación no empeore en cuanto al suministro diario de las casas e industrias. Necesitamos decisiones claras para los próximos años, y si no se toman el año que viene vamos a estar acá sentados hablando de este problema. Porque irremediablemente, si la economía crece, la demanda de energía crece", finalizó el ingeniero.