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POLITICA: CLAUDIO ALISCIONI
Crisis en Bolivia: "si se aprueba el aumento de las regalías del 18 al 50 por ciento, posiblemente aumentará el precio del gas para la Argentina", advirtió el periodista editor de la sección internacionales del diario Clarín.
1 de enero de 2007
La Argentina observa con interés la crisis de Bolivia porque depende en parte de este país para la provisión de gas. Para analizar qué está pasando en Bolivia, por qué estalló la crisis, qué puede cambiar la ley de hidrocarburos que se busca sancionar y qué impacto tiene esta crisis en la Argentina, Pool Económico invitó al periodista Claudio Aliscioni, editor de la sección internacionales del diario Clarín. "El problema de superficie es la ley de hidrocarburos, pero el problema de fondo es la pésima distribución de los ingresos que hay en Bolivia y el uso de los recursos naturales que hizo la clase dirigente, asociada con las multinacionales –introdujo Aliscioni-. El reclamo de la gente es que quieren participar de las ganancias del gas y el petróleo. Hay una ley a través de la cual una proporción mayoritaria de la población propone recortar las ganancias de las multinacionales", explicó.
Según datos que aportó el periodista, el negocio actualmente deja por año 1.500 millones de dólares, de las cuales las multinacionales le está dejando al estado sólo entre 200 y 300 millones. "La nuevo propuesta pretende elevar ese monto a 600, 700 millones. Este es el proyecto que se está discutiendo", puntualizó Aliscioni. De 8 millones de habitantes bolivianos, sólo el 0.77 por ciento cuenta con gas: "esto es insólito si se tiene en cuenta que Bolivia está parada sobre una enorme reserva de gas y es la tercer potencia mundial en esta materia, después de Rusia y Venezuela", declaró el periodista.
Seguir este tema de cerca es importante para la Argentina ya que depende parcialmente de Bolivia en la provisión de gas. Si se aprueba el aumento de las regalías del 18 al 50 por ciento, "nadie piensa que Bolivia le va a dejar de vender gas a la Argentina, pero posiblemente cambien los precios. Bolivia puede pedir un precio mayor", advirtió Aliscioni.
De todas maneras, para el especialista todo depende de cómo Bolivia define, si es que define, su negocio con Brasil y con Chile: "Chile necesita gas y Bolivia debería ser su gran proveedor. Pero ambos países siguen enfrentados históricamente por el problema limítrofe que dejó a Bolivia sin salida al mar", recordó.
Aparentemente la cámara de senadores boliviana tiene dos caminos para resolver la situación que tiene en sus manos: "una alternativa es que voten el proyecto tal cual lo mandó diputados, con lo cual Mesa podría llegar a vetarlo. Y si se meten las multinacionales, lo más probable es que haya problemas legales contra el Estado boliviano. La segunda alternativa es que senadores cambie el proyecto, le agregue o le saque algo, cosa que cambiaría el escenario de modo impredecible. Pero yo creo que la cosa va por la primera vía", finalizó Aliscioni.