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ECONOMIA: JORGE CASTRO
"Muy difícilmente el final del canje vuelva a traer las inversiones extrajeras directas a la Argentina", advirtió el presidente del Instituto de Planeamiento Estratégico.
1 de enero de 2007
Jorge Castro es un experto en política internacional; es presidente del Instituto de Planeamiento Estratégico y fue Secretario de Planeamiento Estratégico de la Presidencia de la Nación entre 1998 y 1999. Estuvo en Pool Económico para hablar sobre la relación entre la Argentina y China, el canje de la deuda y las inversiones extranjeras.
Castro hizo una introducción acerca de la situación actual de China: "el gobierno chino considera que hay una etapa del proceso de reforma y apertura que ya terminó. Eso fue desde 1978 hasta estos años. Ahora empieza otra etapa de características completamente diferentes. La primera etapa de reforma tenía como objetivo lograr un ingreso real per cápita en promedio de 1.000 dólares. Un dato a tener en cuenta es que ellos son 1.300 millones de habitantes y lo lograron. Durante 25 años China creció a una tasa anual promedio de 9.3 por ciento. Lo que quieren ahora es lograr en 15 años, o sea antes de 2020, multiplicar por 4 el ingreso real per cápita de su población", reveló.
Pero más allá de los planes que China tiene para sí, Castro explicó cuál es el papel de la Argentina y de América Latina como región en los movimientos del país asiático: "en el viaje del presidente chino al Cono Sur, Brasil, Argentina y Chile le reconocieron a China su condición de economía de marcado. Luego lo hicieron Perú y Venezuela. Esto tiene una importancia mayor desde el punto de vista político estratégico que desde el punto de vista económico comercial porque significa que China dejó de ser para la región el destino de las exportaciones para convertirse en un socio estratégico. Esto a su vez permite una mayor amplitud en lo que se refiere a los intereses de la región en China. Por ejemplo, se abrió el mercado chino de la carne. Chile comenzó en enero las negociaciones con el país asiático para establecer un acuerdo de libre comercio. Brasil es junto con Australia en país en el que hay más inversión directa China. Brasil y China tienen un acuerdo de producción de acero conjunta que implicó una inversión inicial de 1.500 millones de dólares", detalló Castro.
Por otro lado, el presidente del Instituto de Planeamiento Estratégico habló de las consecuencias del canje argentino y de las necesidades para el crecimiento sostenido: "lo que hay que tener en cuenta es que lo que la Argentina necesita reestablecer es su vinculación con el marcado de capitales, es decir volver al mercado voluntario de bonos, volver al financiamiento internacional. El dato a tener en cuanta es que en los dos últimos años la Argentina creció por encima del 8 por ciento con una muy baja tasa de inversión. El nivel actual está en el 17 por ciento del PBI, lo que quiere decir que está a nivel de reposición de su estructura económico industrial. Para que la Argentina crezca sostenidamente a una tasa alta (más del 6 por ciento anual en el largo plazo), y de esa manera reduzca significativamente el nivel de pobreza y marginalidad, necesita una tasa de inversión interna de entre el 23 y el 24 por ciento del PBI. Para lograr esto necesita sí o sí del capital externo. En los ‘90 recibió en promedio de 5 a 6 mil millones de dólares anuales de inversión externa directa. En los dos últimos años, prácticamente no tuvo. Muy difícilmente el final del canje vuelva a traer las inversiones extrajeras directas a la Argentina. En conjunto la región ha perdido el atractivo para ese tipo de inversiones", aseguró Castro. Dijo que en 2004 Brasil atrajo 12 mil millones de dólares, Chile 6 mil millones y la Argentina sólo mil millones (que prácticamente en su totalidad fueron a la agroindustria): "nuestro país no está recibiendo inversión y en este contexto es muy difícil que la consiga", especuló Castro.