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ECONOMIA: ALDO ABRAHAM
"Con los aumentos por decreto, el Gobierno le quita espacio político al gremialismo y eso va a traer conflictos en el futuro", advirtió el economista de Exante Consultores.
1 de enero de 2007
Aldo Abraham, economista de Exante Consultores, estuvo en la sección de Perspectivas de Pool Económico, y fue consultado sobre su visión de la economía argentina hoy donde, por una parte, se registran índices de crecimiento, pero por otra existe un aumento de la conflictividad social y una complicada salida del default: "hasta hoy se ve un fuerte proceso de recomposición económica, fundado en la tranquilidad cambiaria que logró el Banco Central desde mediados de 2002 hasta hoy. Además, el adelantamiento de las elecciones y el consecuente cambio de Gobierno, dieron expectativas positivas y lanzaron a los consumidores a aumentar su gasto. También se generaron inversiones en la construcción".
Con este panorama, Abraham entiende que son sólo algunos sectores los beneficiados por la mejora, y que queda mucho por andar para que la generalidad sienta el mayor bienestar económico: "es cierto que, además, el Gobierno está generando continuamente factores de conflicto. Por ejemplo, los aumentos de salario por decreto. Esto a mi juicio va a traer muchos más problemas que soluciones fundamentalmente porque le está quitando espacio político a los gremialistas. Hoy el defensor de los salarios en la Argentina es el Gobierno y no el gremialismo, que es el que debería estar discutiendo con los empresarios. Esto hará que los gremialistas salgan a exigir su espacio reclamando más salarios. Y del otro lado están las empresas que ya dieron todo los aumentos que podían dar obligadas por los decretos del Gobierno. Ahora ni tienen mucho más margen y después nos quejamos de que toman edificios. ¿Por qué el sindicalismo, que es un estructura formal, no va a poder tener los mismos derechos que los piqueteros que son una estructura informal? Creo que estamos habilitando factores que lamentablemente van a crear conflictos hacia adelante", concluyó Abraham.
Respecto a la salida del default de la Argentina y el aplazamiento del canje de deuda, el economista dijo que "tal como venía la mano, haber postergado el lanzamiento de la reestructuración fue positivo" y que "era una locura" lanzarlo solamente desde la Argentina para el mundo: "no teníamos la aprobación de la mayoría de los mercados ni un banco que manejase semejante volumen. Estamos hablando del mayor proceso de reestructuración de deuda de la historia de la humanidad. El anterior más grande fue el de la deuda rusa, por 35 mil millones de dólares. La nuestra es 3 veces más importante", comparó Abraham.
Según el especialista, estos datos dan un parámetro sobre qué es un éxito en términos de reestructuración de deuda: "cuando el gobierno sale a decir que un 50 o un 60 por ciento de aceptación está bien es una locura. Si solamente adhiere el 60 por ciento de los acreedores, quedaría afuera una masa de 40 mil millones de dólares que implicaría encarar después el segundo proceso de reestructuración más grande de la historia. Si quedara sólo un 30 por ciento afuera, creo que sería un buen resultado", especuló Abraham.
Lo peor que le pasó este año a la Argentina, según el economista, fue el fallo de la Corte Suprema de Justicia que avaló la constitucionalidad de la pesificación: "para mí esa fue la confirmación al mundo sobre que la dirigencia política argentina, basada en un estado de emergencia económica que ellos mismos declaran, puede violar impunemente todos los derechos e instituciones que están en la constitución", declaró.
Abraham dice que este punto genera un clima de inversiones "bastante pobre" y hace que las expectativas sean "muy difíciles". Lo que se está viendo, es "una recomposición basada en inversiones que se hicieron en el pasado", y las inversiones que se están haciendo ahora para aumentar la capacidad productiva "son muy puntuales, en nichos que tienen la vaca atada". Para que sean generales, se necesita "un Estado que no esté en default y seguridad jurídica", aseguró Abraham.
Por último, habló sobre las perspectivas de la evolución del crecimiento argentino: "vamos hacia una tasa de crecimiento mediocre como la que propone el Ministerio de Economía. A partir de 2006 rondará el 3 por ciento. Según Economía, eso es ‘sustentable’ porque es la tasa de los países desarrollados", señaló Abraham.