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RIO TURBIO
A un mes de la tragedia en la mina de carbón de Santa Cruz, Pool Económico hizo un informe especial sobre la respuesta de la ART y el sistema indemnizatorio.
1 de enero de 2007
Hace poco más de un mes, la noche del 14 de junio, el incendio y derrumbe de uno de los túneles del yacimiento de Río Turbio dejó el terrible saldo de 14 muertos y 43 heridos por intoxicación por humo.
La aseguradora de riesgos del trabajo de la mina es Responsabilidad Patronal ART, perteneciente a asociaciones médicas de la provincia de Buenos Aires y con casa matriz en la ciudad de Bahía Blanca.
Los derechohabientes de los 14 trabajadores fallecidos recibirán -según establece la ley de riesgos del trabajo y normativa vigente- 110 mil pesos: 50 mil en efectivo y el resto a través de una renta vitalicia previsional. Así la compañía desembolsará en concepto de indemnizaciones 1.700.000 pesos.
Según pudo saber Pool Económico, la semana pasada ejecutivos de la aseguradora viajaron a Río Turbio para hacer efectivo el pago de los 50 mil pesos y la semana que comienza estarían haciendo la transferencia de los montos restantes a las compañías de seguros de retiro elegidas por los derechohabientes para cobrar la renta vitalicia, donde se integrarán el resto de las indemnizaciones del sistema de seguridad social. De los 14 trabajadores fallecidos, 10 estaban en el régimen de reparto y 4 en AFJP (2 en Nación, 1 en Máxima y 1 en Siembra).
El sistema indemnizatorio está respondiendo. Pero lo que no respondió fueron todas las luces de alarma que podrían haber evitado la tragedia. En 2002, la Superintendencia de Riesgos del Trabajo y la Subsecretaría de Trabajo de la provincia de Santa Cruz realizaron una inspección en la que se determinó la falta de mantenimiento, serios problemas de seguridad e higiene y ausencia de inversiones. Además, la Superintendencia había detectado un índice de siniestralidad que duplicaba el promedio estimado para la actividad minera y la había ubicado dentro del grupo de empresas testigo, obligándola a aplicar un plan especial de reducción de la siniestralidad. Sin embargo, nada se había hecho.