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ECONOMIA: MARIO RAPOPORT
El economista dijo que uno de los puntos fuertes de Lavagna es haberse puesto "muy firme en la cuestión de la deuda, y entender que sin quita era imposible cumplir con los compromisos internacionales y salir del default".
1 de enero de 2007
Mario Rapoport, economista político y director del Instituto de Investigaciones de Historia Económica y Social de la Universidad de Buenos Aires, estuvo en Pool Económico para hablar de la última propuesta de renegociación de la deuda anunciada por el Gobierno. Además señaló puntos fuertes y débiles de la gestión de ministro de Economía, Roberto Lavagna.
En palabras de Rapoport, la nueva oferta del gobierno a los acreedores es, aparentemente, una concesión a los bonistas: "es una muestra de buena voluntad por parte del Gobierno, pero no sé hasta qué punto será reconocida. Creo que ponerse muy firmes ante las presiones de los organismos internacionales y los acreedores externos, ya que la Argentina no puede responder a esas presiones porque no tiene condiciones macroeconómicas no presentes, ni futuras. Si la deuda externa no se trata adecuadamente, puede explotar la deuda interna, la del hambre y la pobreza".
El economista dijo en una nota anterior que hay que "gastar productivamente lo que nos sobra". Pool Económico le preguntó si las inversiones que cada tanto anuncia el Gobierno van en esa dirección: "sí. Creo que en alguna medida el Gobierno va en esa dirección. Tenemos que saber que vamos a tener que recurrir a recursos propios durante mucho tiempo porque no podemos pensar en el financiamiento externo. Lo que dice el nuevo presidente del FMI, eso de que si ahora la Argentina reconoce a todos los acreedores va a llegar rápidamente al financiamiento externo, es una utopía, no es así. Y además, yo me pregunto: ¿financiamiento externo para qué? Si ese recurso se hubiera utilizado con fines productivos no hubiera pasado lo que pasó. Hablo de este endeudamiento descomunal, por ejemplo.
Por último, Rapoport señaló los puntos fuerte y débiles de la gestión del ministro Lavagna: "como puntos fuertes están entre otras cosas fue ponerse muy firme en la cuestión de la deuda, y entender que sin una quita era imposible cumplir con los compromisos internacionales y salir del default. Otros puntos fuertes son: seguir sosteniendo firmemente que el crecimiento se puede dar también con financiamiento interno, y no sólo externo; apoyar el proceso de sustitución de importaciones; usar los superávit del comercio exterior, a través de las retenciones, para apoyar el sistema fiscal. Como punto débil, puedo hablar de que todavía no se ha resuelto el gravísimo problema de la distribución de ingresos y la pobreza, pero esto no es atribuible sólo a Lavagna, sino que tiene responsabilidad compartida con el Gobierno. Por último, también vale señalar que no hay planificación a largo plazo", concluyó Rapoport.