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ECONOMIA: JOSE LUIS ESPERT
El economista dijo sobre la nueva oferta del Gobierno por la deuda, que "hay una mejora sustancial respecto a la de Dubai, que fracasó rotundamente". Agregó que aquella "era una falta de respeto, una esputidez".
1 de enero de 2007
José Luis Espert, director de Espert Consultoría Macroeconómica, estuvo en Pool Económico e hizo un análisis de la nueva propuesta del Gobierno para salir del default: "hay una mejora sustancial respecto a la de Dubai, que fracasó rotundamente. Se tardó seis meses en armar el sindicato de bancos, la Argentina tuvo bienes embargados en Estados Unidos y estuvimos a punto de bochar la primera revisión del acuerdo con el Fondo en enero. La mejora es en función a lo antes propuesto, que era una falta de respeto, una estupidez. Los acreedores siguen diciendo que no. Estamos en el medio de una negociación. Yo no le creería al Gobierno cuando dice que esto es definitivo. Ya lo había dicho antes. Forma parte de una estrategia de negociación. Yo creo que todavía el Gobierno va a negociar algo más, pero ya no como una oferta oficial. De todas maneras, que los acreedores acepten esta propuesta no significa que vaya a haber acuerdo con el FMI. Si la que presentaron ahora es la oferta final, no van a conseguir más del 50 por ciento, y así será difícil que el FMI llegue a un acuerdo con la Argentina. No creo que lleguen a dos tercios de aceptación, situación que pondría al FMI más permeable a llegar a un acuerdo. Así que yo creo que aunque lleguen a sentarse en la mesa de negociaciones, puede no haber acuerdo. Pueden no coincidir, por ejemplo, en el superávit fiscal para el 2005. Ya se sabe que para el próximo año, el FMI pide 4 puntos del producto del superávit y que la Argentina piensa ofrecer 2.7 solamente", explicó Espert.
Por otro lado, el economista habló de la inflación y de la emisión del Banco Central: "creo que la inflación romdará cerca del 10 por ciento, que es el tope tolerable. Respecto al Banco Central, si bien es cierto que hubo mu poca emisión para financiar el déficit fiscal, sí hubo para abastecer la demanda por pesos. Pero el problema no es la hiperinflación –aclaró Espert-, sino provocar una desaceleración mucho más fuerte de la que ya tenemos en el crecimiento. A esta altura –ejemplificó el economista-, el año pasado crecíamos al 15 por ciento anual. En el primer trimestre de 2004, sólo al 10 y hoy ya estamos en el 5 por ciento anual. Si la inflación se sostiene al 1 por ciento, no tengo dudas que en 2005 va a ser muy difícil crecer a una tasa del 6 ó 7 por ciento. Ya el Gobierno admite una fuerte desaceleración avizorando un crecimiento sólo del 3.9 por ciento", concluyó Espert.