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ACUERDOS POR LIQUIDACIONES
Guillermo Lascano Quintana, abogado, aseguró que "los resultados permiten solventar casi la integridad de los créditos verificados: quien se haya presentado en la liquidación de LUA e Instituto Italo Argentino, va a cobrar probablemente el 100 por ciento de sus créditos".
1 de enero de 2007
Desde 1990 a hoy, la Superintendencia de Seguros de la Nación dispuso el cierre de 180 aseguradoras. De esas, 145 compañías de seguros todavía están en proceso de liquidación. Es decir, de realizar todo el activo de la compañía para poder pagarle a los distintos acreedores: empleados, deudas fiscales y asegurados.
Según la experiencia a hoy, los bienes nunca alcanzan para cubrir las deudas, por lo que en la mayoría de los casos los asegurados no cobran nada.
Inexplicablemente, en estos 15 años en ninguna liquidación los liquidadores de la SSN (auxiliares de la justicia en la liquidación), le habían ido a reclamar a los reaseguradores privados la plata por la participación en los siniestros. Nunca hasta ahora, porque desde marzo de 2003 la SSN comenzó a nombrar "recuperadores" de esa plata. Son estudios de abogados con experiencia en el tema. Y se empezó a recuperar plata que irá directamente a los asegurados.
Para analizar la situación, Pool Económico convocó al doctor Guillermo Lascano Quintana, abogado consultor del estudio Schwarzberg-Arrizabalaga. Fue quien cerró dos de los primeros tres acuerdos: por las liquidaciones de La Uruguaya Argentina (LUA) y por Instituto Italo Argentino: "En el caso de LUA se recuperaron $2 millones, que significan 1 millón de dólares, más o menos. En el caso de Instituto Italo Argentino fueron casi 2 millones de dólares a cargo de los reaseguradotes que pusieron el dinero", detalló Lascano Quintana.
El abogado explicó cuál es la relación con respecto al tipo de contrato de reaseguro que tenia la compañía (LUA cedía a reaseguro el 80 por ciento de las primas): "Se tienen en cuenta las reservas registradas contablemente a cargo de los reaseguradores en los libros de la compañía de seguros liquidada (por ser el único elemento objetivo que se tiene). Hay que saber qué es exactamente lo que se puede recabar de terceros reasegurados, en primer lugar. En segundo lugar, hay que saber cuáles son efectivamente, si estaban en conocimiento de los reaseguradores. El reaseguro cubre la parte asegurada de la póliza de seguros en la medida en que el asegurador le informe la existencia de su siniestro a su reasegurador. Lo mismo sucede con las personas que tienen un accidente: les tienen que avisar a su asegurador para que le pague. Así, hay que tener en cuenta la comunicación entre la compañía de seguros en liquidación y la reaseguradora. Con esto, la compañía reaseguradora hace reserva de siniestros a su cargo. Esta comparación es importante. Nosotros tuvimos en cuenta una estadística (la cual le sugerimos hacer a la Superintendencia) para determinar un gran número de liquidación: el porcentaje de los terceros asegurados o víctimas de accidentes que efectivamente reclaman y verifican sus créditos en las compañías aseguradoras liquidadas son aproximadamente un 20 ó 21 por ciento de la relación porcentual entre los créditos eventuales. En casi todas las empresas, los acreedores que verifican son aproximadamente un 20 ó 25 por ciento. Con estos dos parámetros, y una ardua discusión con los deudores (los reaseguradores), fuimos acercando posiciones hasta que finalmente la Superintendencia nos autorizó una cifra mínima. El acuerdo con LUA fue por sobre este cifra mínima. Con Instituto fue más o menos igual", explicó Lascano Quintana.
Para ser más claro, volvió sobre la pregunta ("En ese corte de responsabilidad con respecto al reasegurador, ¿no se tiene en cuenta el contrato de reasegurado?"): "Si, se tienen en cuenta. Y además se tiene en cuenta lo que se llama una cola eventual (lo que se conoce como IBNR o siniestros incurridos pero no reportados), que es un cálculo actuarial que da una cifra que también se suma al acuerdo. En fin. En estos dos casos se recuperó el máximo posible. Pero no son los únicos reaseguros, ya que tanto LUA como Instituto tenían otras reaseguros en otras compañías que estamos persiguiendo, no para llevarlos a la cárcel sino para que paguen la liquidación. Los que ya están hechos son dos muy buenos acuerdos, no sólo por la relación con los contratos, sino porque además el resultado permite prácticamente solventar la integridad de los créditos verificados. Esto es que quien se haya presentado en liquidación de LUA e Instituto, va a cobrar probablemente el 100 por ciento de sus créditos", reveló.
Lascano Quintana no tiene "ni la menos idea" de por qué no se reclamó antes esto a los reaseguradores, pero arriesgó: "En primer lugar, el proceso de reaseguro libre es nuevo. La gente vinculada no tenía conciencia sobre quién era el que tenía que pagar. Por otro lado, la Super tiene una enorme cantidad de trabajo: 140, 150 compañías. Mucho trabajo cotidiano y tal vez descuidara...".
Por último, Lascano Quintana habló de cuánto dinero se podría recuperar en el futuro: "La Super está haciendo un relevamiento para saber cuál podría ser la cifra. Si uno extrapola éstas cifras, podría llegar a ser 50, 100 millones para recuperar de LUA e Instituto. Ya se cerró trato con Omega y Mapfre. En el caso de Omega ya van 800 mil dólares con un solo reasegurador. Todavía faltan más", finalizó.