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CONTRATACION DE SEGUROS
El abogado Gustavo Costas aseguró que si la documentación correspondiente no está firmada, "se corren riegos de mala interpretación o información deformada que pueden traer perjuicios para el asegurado y para el productor".
1 de enero de 2007
En Pool Económico se analizó un tema que le interesa a todos los asegurados y a todos los productores de seguros: cuáles son los plazos y la forma de contratación de un seguro para no enfrentarse al rechazo de un siniestro. El abogado Gustavo Costa y el abogado Héctor Soto, especialista en derecho de seguros, observaron lo que dice la ley y lo que ocurre en la práctica.
"Tenemos que tener en cuenta cuáles son las características de propias de la celebración de un contrato de seguros –introdujo Soto-. No es de la manera usual, sino que en este caso hay un tiempo considerable entre la oferta del contrato (oferta de seguro por parte del interesado) y la aceptación por parte la compañía de esa oferta. En el contrato de seguros hay dos partes y si no hay aceptación, no hay contrato. La propuesta de seguro no tiene valor, no obliga nada a nadie". Según Soto, los instrumentos de aceptación de las aseguradoras son la "emisión de la póliza de seguros, un certificado de cobertura o algún acto que demuestre tácitamente la voluntad de la compañía de haber aceptado".
El abogado Costas agregó en este punto, que "la única autorizada para emitir el certificado de cobertura es la compañía aseguradora. El productor no puede ni debe emitirlo".
Lo importante para los asegurados es que "hasta que no reciben el certificado o la póliza, no tienen la prueba de aceptación". Soto se preguntó: "en caso de tener un siniestro antes de la emisión de la póliza ¿cómo pruebo que había contrato de seguros?". Costas respondió: "la ley exige que haya una prueba por escrito. Por eso la propuesta de seguro es tan importante. Pero tiene que estar corroborado por algún documento más".
Según una resolución de la Superintendencia de Seguros de la Nación de 1996, las compañías deben emitir un certificado provisorio de cobertura con determinados requisitos, y tiene 15 días para emitir la póliza: "si pasado ese tiempo el asegurado sigue circulando con el certificado provisorio, porque no se le entregó la póliza, y tiene un siniestro, judicialmente tiene un derecho contra la compañía", aseguró Costas.
"El contrato de seguros existe antes de la emisión de la póliza –agregó Soto-. La póliza viene a enturbiar todo. Lo que celebra el contrato de seguros es la voluntad de propuesta y la voluntad de aceptación". De todas maneras, Costas advierte que todo, o la mayor cantidad documentación posible, debe estar firmado por el asegurado y la compañía. Para evitar problemas".
Según Costas, es importante que la comunicación entre las dos partes involucradas se realice en forma directa: "pero muchas veces, en la práctica, se ve que son los productores los que elevan a la compañía de seguros los detalles de un siniestro en base al relato le hizo su asegurado. Habitualmente se corren serios riesgos de mala interpretación o de información deformada. Esto, cuando la documentación está firmada sólo por el productor y no por el asegurado, puede traer una serie de consecuencias perjudiciales. Por un lado para el asegurado, porque la mala interpretación puede provocar el rechazo del siniestro por parte de la compañía. Y por otra lado, al productor le puede traer problemas de responsabilidad profesional. Para hacer una cosa así, el productor debería tener un mandato por escrito firmado por ambas partes", detalló Costas.
Por último, Soto advirtió que "siempre hay que ver el caso concreto porque en la práctica pasa de todo". Y Costas cerró con un recordatorio: "técnicamente, hasta que no recibís el certificado, no tenés cobertura".