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AGROALIMENTOS
Los acuerdos entre países y empresas, y los consensos a nivel comercial son una de las claves para las oportunidades de los negocios en agroalimentos
Fue una de las ideas que quedaron como conclusión de la primera jornada del 4º Simposio Del Sur al Mundo en 2030: Pensando en forma global y a largo plazo con visión bioceánica, Agro y Bionegocios Sustentables que se realiza en el Congreso de la Nación, organizado por el Departamento de Bioeconomía, Prospectiva y Políticas Públicas de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires. Especialistas, representantes del sector y legisladores coincidieron en que hay que sumar esfuerzos para nuevas estrategias. Durante la primera jornada se apuntó a la forma de vincularse con el mercado externo, especialmente con los países del sudeste asiático.
19 de abril de 2017
Por cuarto año consecutivo el Departamento de Bioeconomía (*), Prospectiva y Políticas Públicas (BIOP3), de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA) organiza el Simposio Del Sur al Mundo en 2030: Pensando en forma global y a largo plazo con visión bioceánica, Agro y Bionegocios Sustentables. El encuentro que dirige el Ing. Agr. Fernando Vilella, que se inició ayer y continúa hoy, en el Congreso de la Nación reúne a especialistas y referentes nacionales y extranjeros del sector, así como autoridades y representantes de embajadas y empresas de China, Chile, Australia, Nueva Zelandia, Japón, Francia y la Unión Europea.

Vilella abrió el encuentro explicando el contexto dando una visión sobre en el contexto de incertidumbre sobre la evolución de los bloques geopolíticos y económicos como la UE y el futuro de tratados comerciales como el Transpacífico o Transatlántico, en que se desarrolla el Simposio. Y también sobre qué postura deberían tomar -en este nuevo e inestable escenario- Argentina y Brasil desde del Mercosur y las otras economías sudamericanas, partiendo de la base que el mundo seguirá demandando agroalimentos.

Por su parte, Rodolfo Golluscio, decano de la FAUBA, remarcó que “no hay política de Estado si sólo debaten los políticos o sólo los académicos. Por eso es importante que el Simposio se realice en este ámbito del Congreso. Y que podamos irnos con ideas diferentes”.

En tanto la diputada Patricia Giménez (UCR-Cambiemos, Mendoza), vicepresidenta segunda de la Cámara de Diputados de la Nación sostuvo que el desafío para el mundo mirando al 2030, es estar juntos de manera sustentable y en conjunto. “La interconectividad ayuda a la actividad que vienen realizando los científicos” y agregó que “es el momento para que nos digan cuál es el marco correcto”.

Vilella, director de Simposio y del Departamento de Bioeconomía, Prospectiva y Políticas Públicas de la FAUBA, apuntó que el objetivo es tener una Argentina más equitativamente desarrollada y para eso tiene una gran importancia la agricultura. “La desigualdad global exige la creación de nuevas ideas, nuevas síntesis y deberían traducirse en normativas por eso es importante estar en esta casa”, sostuvo.

En su presentación sobre Sudamérica y Argentina en 2030, Vilella describió el panorama mundial donde más de la mitad de la población vive en ciudades, se reducen la superficies de tierras cultivadas y la población dejará de producir su propia comida, razón por la cual hay que cuidar los suelosy cuidar el agua. “Si somos el supermercado del mundo en vez del granero del mundo, hay conceptos que deberíamos incorporar: debemos generar sistemas agropecuarios sustentables, farmacia biológica, servicios profesionales de capacitación”. Y destacó el tema de la educación. “No hay futuro sin jóvenes bien educados”.





Público y estratégico



En el Panel sobre Políticas Públicas Estratégicas expusieron distintos legisladores vinculados con la actividad agroindustrial, precedidos por una presentación de Juan de Dios Cincunegui, director general de Relaciones Institucionales de la Cámara de Diputados, quienes

coincidieron en que deberá apuntarse al consenso político y con una proyección a largo plazo.

El diputado Gilberto Alegre, (FR, Buenos Aires), consideró que no podemos responsabilizar a nadie de no haber sabido aprovechar las exportaciones producidas por nuestro campo. “Nuestras exportaciones tienen muy bajo aporte de tecnología. Producimos autos y no tenemos rutas. Es ahí cuando se deben diseñar políticas”.

Por su parte el diputado, Eduardo Amadeo (Unión Pro-Cambiemos, Buenos Aires), alabó la actitud del campo que “ha mostrado resiliencia”. Manifestó que “para cumplir un objetivo a largo plazo hay que hacer un planteo sistémico y predecible en una perspectiva a largo plazo y en un marco institucional”. Y destacó los cambios producidos en los últimos 15 meses con la introducción de crédito de largo plazo. “Cualquier ocasión ahora es posible con estos niveles de crédito”, señaló.

Por su parte, el diputado Alex Ziegler (Cambiemos, Misiones), ingeniero agrónomo e hijo de pequeños productores, señaló que “a los ingenieros agrónomos y agricultores nos toca administrar un proceso fantástico que es la fotosíntesis” y sostuvo que “hay un mundo capaz de producir muchos alimentos, con agricultores sobre todo pymes que siguen a pesar que sus rentas son cada vez menores”. Teniendo en cuenta este dato, recordó que “tenemos cientos de miles de productores que no tienen capacidad de percibir la renta necesaria para continuar sus actividades” y reclamó que “que los precios se fijen a través de mercados transparentes”.

Posteriormente, el diputado Héctor María Gutiérrez (UCR – Cambiemos), ex intendente de Pergamino, consideró “que la actual conformación del Congreso donde ninguna fuerza política está en condiciones de imponer sus ideas, es el marco ideal y una gran oportunidad”.





Mujeres y jóvenes



“Si las mujeres pudieran acceder a los bienes económicos en situaciones similares (a las del hombre) la producción aumentaría en un 37%. Está demostrado que las mujeres producen los alimentos del mundo y ayudan a prevenir el riesgo de las comunidades porque tienen una percepción de la producción con valores éticos”, señaló la diputada Cornelia Schmidt Liermann, (PRO-Cambiemos, CABA).

Mencionó que el mercado de flores, con el apoyo de Japón, podría posicionarse como una propuesta interesante para sumar valor agregado en propiedades medicinales nutritivas y protección del medio ambiente.

Por su parte, el diputado Alejandro Grandinetti (FR, Santa Fe), enfatizó que debemos vincular el conocimiento con la producción, ya que el 40% de los productores de Argentina son menores de cuarenta años

En tanto, el diputado Luis Basterra (FPV, Formosa), ingeniero agrónomo destacó que el desafío es ver cómo llegar al 2030 con un crecimiento equilibrado. “¿Cómo hacemos para que el ser nacional pueda desarrollarse? Es ahí cuando debemos decidir políticas diferenciales de cada región”. Y resaltó: “Vengo de una economía extra pampeana en la que el algodón ha tenido un rol preponderante; tenemos el algodón en la venas y eso hace que intentemos imaginar cómo podemos desarrollar un modelo de desarrollo con inclusión”.

En tanto, el diputado Sergio Buil (PRO-Cambiemos, Buenos Aires), y ex intendente de Rivadavia, recalcó -citando a la Federación Agraria- que “uno de cada seis trabajos lo produce el campo y el 32 % de la producción lo forma la cadena de granos”, al tiempo que destacó todo lo que influye el campo en la cadena agroindustrial.





Acuerdos internacionales



Coordinado por Félix Peña, Director del Instituto de Comercio Internacional de la Fundación ICBC, se desarrolló un panel sobre Instituciones y Reglas del Comercio internacional en un Mundo Convulsionado.

Osvaldo Rosales, negociador chileno de varios tratado de libre comercio de su país, trazó un panorama acerca de cómo ve hoy el mundo al comercio con Latinoamérica. Destacó que “un punto de crecimiento de China nos pega más que un punto de crecimiento de Estados Unidos”.

Y resaltó el alto grado de desigualdad en la economía mundial: el 1% superior de la sociedad captura el 50% de la riqueza del mundo.

Por su parte, su compatriota, José Antonio Viera Gallo, embajador de Chile en la Argentina, recordó que “a diferencia de la Argentina, Chile no se consideraba como país agrícola sino como minero. Adhirió a una revolución agrícola muy significativa. Y la exportación agrícola pasó del 10% al 50%. Chile tiene incidencia en las exportaciones con productos ya emblemáticos como uva, manzana, ciruela, arándano, frutas congeladas, nueces, vino, carne de cerdo, avellana y semillas de maíz”. En ese sentido, destacó que Chile firmó 24 acuerdos comerciales con 64 estados.

En tanto, Jorge Castro, Presidente del Instituto de Planeamiento Estratégico (IPE) resumió que “el consumo mundial de agroalimentos se duplicará en los próximos 20 años y más de la mitad del aumento (66%) provendrá de China y 19% de India. En Asia está el eje de la demanda mundial de agroalimentos del siglo XXI”, precisó.

Por su parte, Pedro Vigneau, presidente de AAPRESID, destacó los beneficios del uso de la siembra directa con una con una mirada sustentable. “Tenemos herramientas para salir de la pobreza y la desnutrición”, opinó.

Finalmente, Félix Peña, al dar las conclusiones dijo que las oportunidades son perfectas por varios motivos. “Tenemos que valorizar que estamos en zonas de paz comparando con otras regiones donde se están generando problemas. Es una región de mezcla de mestizaje”. Peña valoró que se intensifiquen debates sobre cómo sacar provecho de estas oportunidades. Y la participación de todos los actores en un debate social.





China, el grande



En el panel dedicado al gigante asiático, Wan Liang, ministro Consejero de la Embajada de China en la Argentina, desarrolló una exposición donde recordó que China es el segundo socio comercial de la Argentina, y primer comprador de productos agrícolas del país. Destacó que en 2016, el 40% de carne congelada argentina exportada va a China.

Con cierta gracia señaló “China importó polo como deporte de alta gama, vino malbec y Nidera, y a la empresa Biogénesis –Bagó”, que tiene presencia en su país, instalada -asociada a una empresa china- para producir vacunas en el gigante asiático.

Justamente, Guillermo Mattioli, Gerente General de Biogénesis Bagó contó la experiencia de su empresa en China, que se remonta a la exportación de vacunas en 1997. Explicó las diferencias de idiosincrasia entre Argentina y China y las oportunidades de negocios que, entendiéndola existen para el sector agroindustria argentino.

Por su parte, Guillermo Santa Cruz, experto en relaciones con China, actualmente desempeñándose en el área de comercio exterior del banco ICBC, recordó que China pretendió, en 1979, duplicar el PBI en 20 años y luego volver a cuadriplicarlo. “Llegaron a esa meta 40 años antes”, señaló.

En tanto, Francisco Mango, economista jefe de la Subsecretaria de Comercio Exterior del Ministerio de la Producción de la Nación dio una mala noticia: “Estamos en el peor periodo para el comercio internacional desde la revolución industrial. En el contexto local es bajo nivel del coeficiente de apertura” por lo que instó a ser prudentes y previsibles.

Por su parte, el embajador Miguel Ángel Velloso, miembro del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI) habló acerca de la globalización y señaló que esta en un punto de inflexión.Ha tenido ganadores y perdedores”.

Finalmente, Nancy Piazza, Gerente Regional de Cargas para Sudamérica de Air New Zeland explicó la forma de ingresar mercadería al Pacífico y Asia por vía aérea.