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ESPECIAL CHINA
Ernesto Fernández Taboada, director ejecutivo de la Cámara de la Producción, la Industria y el Comercio Argentino-China, le recomendó a las PyMES nacionales hacer consocios de exportación para negociar con el país asiático.
1 de enero de 2007
En junio de este año el presidente Néstor Kirchner, funcionarios del gobierno y más de 250 empresarios argentinos viajaron a Pekín y Shanghai con el objetivo de impulsar negocios, diversificar importaciones y fortalecer vínculos políticos. El intercambio comercial con la Argentina es muy bajo. Hoy la Argentina está exportando a China harinas, porotos y aceites de soja por 2.800 millones de dólares, mientras que China le vende a la Argentina insumos para la industria por 447 millones de dólares.
Para conocer las reales posibilidades de crecimiento comercial con China y para los interesados en emprender el desafío, Pool Económico convocó a dos expertos en el tema: Ernesto Fernández Taboada, director ejecutivo de la Cámara de la Producción, la Industria y el Comercio Argentino-China, y Sergio Cesarin, investigador del Conicet, especialista en Asia.
Lo primero que se debe saber a la hora de pensar en un viaje de negocios es qué imagen tienen los chinos de la Argentina: "a título general, la imagen difundida es la de un país muy rico en recursos con ciertos atributos culturales", definió Cesarin. A partir de allí, lo importante es saber cómo se debe negocias con los chinos y para eso intervino Taboada: "hay que estar muy bien preparado. Lo primero que le recomendamos a los que quieren entablar relaciones comerciales con los chinos es que lean a Confucio porque su legado es la base de la cultura. Su cultura de negocios tiene muchos rituales, por ejemplo, toda las negociaciones terminan con un banquete. Nosotros somos muy ansiosos y ellos todo lo contrario. Necesitan tiempo para conocer a su interlocutor, para generar confianza. No alcanza con conocerlo. Hacen negocios con amigos y para hacer hace falta mucho contacto. Hay que viajar mucho para allá".
Hay tres realidades en china: son 200 millones de habitantes de clase media, 500 millones que pronto lo serán y 600 millones que tienen una economía de subsistencia: "el mercado apetecible es el de la clase media dentro de la cual hay por lo menos 20 millones de personas que son muy ricas. China se llama a sí misma una economía socialista (en lo político) de mercado (en lo económico)", definió Taboada.
Los productos argentinos que le interesan a China son "los que tienen que ver con el complejo agroalimentario" y, en segundo orden, "algunos interesantes desarrollos tecnológicos", identificó Cesarin: "la expectativa china es lograr una muy buena relación estratégica con un proveedor confiable en lo que tiene que ver con alimentos", agregó.
Hay muchos interesados en emprender el desafío de exportar al país asiático. Para las PyMES, Taboada dio un consejo interesante: "por todo lo que dijimos, queda claro que es muy difícil ingresar al mercado chino. Para una PyME que quiera manejarse individualmente lo será más ya que el dueño deberá compara, vender, negociar y viajar. Lo que recomendamos es que las PyMES se asocien, hagan consorcios de exportación. Lo ideal sería que contraten a un licenciado en comercio exterior para que haga varios viajes (que pueden pagar entre todas) mientras ellos se quedan produciendo acá. Hay que saber que con un viaje solo no se llega a ningún lado".
Por último, ambos especialistas coincidieron en que la potencialidad de las relaciones económicas con China no llegaría a duplicarse, pero que se "puede hablar de un crecimiento del orden de entre el 10 y el 15 por ciento anual". Cesarin y Taboada concluyeron que la Argentina "tiene que competir no sólo en el comercio sino en la captación de inversiones Chinas. Hay interés de aquel país para invertir en minería y las habrá sin dudas en hotelería".