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BLOQUE JURÍDICO
Reticencia
Marcelo Rodríguez, socio del estudio Gustavo Costas y Asoc., revela que un caso típico de reticencia es asegurar como auto particular un vehículo que en realidad se usa como remís.
26 de agosto de 2015
Bloque Jurídico de Pool Económico, a cargo del abogado Marcelo Rodríguez, socio del estudio Gustavo Costas y Asoc.

Pool Económico: Vamos a hablar de la “Reticencia”. ¿Qué es?

Costas: En este programas ya hablamos de la agravación del riesgo. La reticencia tiene algunos conceptos similares, si bien existen diferencias. Lo similar con la agravación del riesgo es que en el caso de la reticencia, la aseguradora está asumiendo un riesgo distinto del que entendía que estaba asumiendo. La reticencia está presente en el momento de contratación, de celebración del contrato, y se trata de alguna omisión o falsa declaración por parte del asegurado respecto de las circunstancias que delimitan el riesgo que él dice que le va a hacer tomar al asegurador. ¿Qué pasa con esta diferencia o con este riesgo distinto? Si, a juicio de peritos, el “riesgo distinto” hacía que el asegurador no celebrara el contrato o lo celebra de diferente forma, estamos en presencia de una reticencia. Es una ausencia de declaración o declaración falsa por parte del asegurado al decir que el riesgo era uno cuando en realidad era otro. La compañía, de saberlo, podría elegir tomarlo o no tomarlo. Pero no lo sabe y la tarifa se fijó en función de lo que la compañía creía que estaba asegurando.

Pool Económico: ¿Cuáles son los plazos para alegarla?

Costas: En principio, el plazo para alegar reticencia es de tres meses a partir de que el asegurador conoce el hecho, o esa declaración deficiente, o ese riesgo distinto que había tomado. Y dije “en principio” porque muchas veces la aseguradora conoce de esa reticencia al momento de un siniestro (de otra forma, es raro que se entere). Entonces, tenemos otro plazo que es el de rechazar o aceptar el siniestro que es de 30 días a partir de la denuncia del asegurado o de haber recibido la última información complementaria si la hubiese solicitado.

Pool Económico: ¿Cómo se prueba que hubo reticencia?

Costas: Hay dos cosas que la compañía tiene que probar. La primera es demostrar la falsa declaración o la omisión en la declaración. Se debe dejar asentado que el asegurado sabía que estaba declarando falsamente o que estaba omitiendo algo en su declaración. En ese caso, la compañía lo puede demostrar con cualquier tipo de prueba testimonial o documental. Con cualquier prueba que se acepte en un juicio, se puede probar que el asegurado le “escondió” un riesgo distinto al que le había dicho (lo que fundamentalmente se hace para obtener una cobertura que de otro modo no se obtendría o para que la misma cueste menos, sea más barata).

Por otro lado, la compañía tiene que probar también que ese ocultamiento o falsedad hubiese determinado el cambio de situación de contratar o no contratar. Esa parte se prueba solo con lo que la ley llama “juicio de paritos”. Hay que designar un perito en el juicio, un técnico o licenciado en seguros que pueda determinarlo. Se tiene que poder decir “me dijeron que el riesgo era así y en función de eso yo lo tomé y definí una prima, pero en realidad el riesgo era de otra manera y en ese caso la prima hubiera sida más alta o, de haberlo sabido, directamente no lo hubiera tomado”.

Pool Económico: Contanos algún ejemplo de las reticencia más habituales.

Costas: Uno de los casos más típicos se da en seguros de Automotores. Por ejemplo, cuando se asegura como auto particular un vehículo que en realidad se usa como remís. Otro de los casos típicos, que también se da en Automotores, sobre todo en compañías que aseguran mediante scoring. Se falsea la edad o la zona para que el seguro salga más barato.

En los seguros de Vida, por otra parte, se da típicamente ocultar alguna enfermedad. En este caso, la prueba es muy importante porque muchas veces se demostró que se ocultaba una enfermedad pero otras veces el asegurado realmente no sabía que estaba enfermo. Si no lo sabía, no hay reticencia. Pero si la aseguradora prueba (por medio de la historia clínica) que el asegurado tenía una enfermedad preexistente y que, además, lo sabía, ahí puede aplicar la reticencia.