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LIQUIDACIONES DE COMPAÑIAS
"Es bajísimo el número de personas que verifican" y encima "los pedidos de verificación están mal hechos", advirtió la abogada Nancy Vilá, quien tiene una vasta experiencia en reaseguros.
1 de enero de 2007
Hay una buena noticia para los asegurados y terceros de compañías que entraron en liquidación, después de 15 años en los que ni la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN) ni los jueces le habían ido a reclamar la plata a los reaseguradores privados por la participación en los siniestros. Desde marzo de 2003, la SSN nombró "recuperadores" y comenzó a entrar plata fresca en las liquidaciones.
Para analizar este tema, Pool Económico convocó a la doctora Nancy Vilá, quien tiene una vasta experiencia en reaseguros. Hoy es contratada por reaseguradoras para cuantificar el pasivo a su cargo en las compañías en liquidación.
"El trabajo que nosotros hacemos es hacerle ver, en nuestra posibilidad máxima, cuál es el estado de las reservas de los siniestros denunciados a las compañías de los reaseguros por aquellas compañías que entraron en liquidación –introdujo Vilá-. Para eso se hace un estudio, primero de todas las liquidaciones actuales (para ver cuánto se verificó, cuántos son los legajos, cuántos son los incidentes de verificación tardía, buscar todas las denuncias que también están dentro del expediente de juicios que existen contra la compañía de seguros en todo el país). Entonces se buscan los juicios y el estado de los mismos. Notificamos a los reaseguradores en cuánto está ese siniestro. Por ejemplo, si lo tenía denunciado por el monto de la demanda, en cuánto salió la sentencia. En las sentencias que se notifican, calculamos intereses sólo hasta el momento de la liquidación de la compañía de seguro porque desde allí en adelante no corren los intereses. Eso les da a las compañías una forma de reajustar sus reservas. El problema de los reaseguradores que hace por lo menos 4 ó 5 años pretendieron hacer una relación con la Superintendencia para crear un modo de trabajo, es que ellos tienen reservas de hace casi 10 años que no las han podido mover porque no tenían con qué", explicó.
Vilá dio su opinión respecto de por qué nadie, hasta ahora, le había reclamado a las reaseguradoras este dinero: "La Superintendencia no estaba preparada ni económica ni idóneamente para hacer este trabajo porque estaba sobrecargada. No tiene presupuesto porque los liquidadores tienen entre 5 y 7 liquidaciones al mismo tiempo. Esto redunda en una imposibilidad de hacer un estudio como es el de reaseguro que es muy específico", concluyó y agregó: "Es una situación que deviene del INDER. Esa entidad no se tocaba hasta ese momento. Era el reasegurador estatal. Como no se lo tocaba, se siguió un poco la misma teoría con los reaseguradores. En este momento la Superintendencia ha nombrado a unas personas para ayudar a los liquidadores a recuperar esto. Por fin el trabajo que nosotros estamos haciendo desde hace mucho, esta rindiendo los frutos. Los reaseguradores están sabiendo que debieran pagar", declaró.
Se estima que el número global, en dinero, de todas las compañías que están en liquidación, va de entre los 50 y 100 millones de dólares, pero Vilá no es tan optimista "porque cuando el reaseguro privado se instala en la Argentina, se reinstala esencialmente el no proporcional". Profundizó sobre el tema: "El asegurador paga una mínima de deposito, lo que va a valer una prima de ese reaseguro. Se va a ir aumentando esa prima y a la vez que el reasegurado tenga que pagar al seguro, tenga que pagar siniestro, estas compañías que quedaron en liquidación y que los juicios siguieron estando pero no se denunciaron, no hubo más prima. Por lo tanto no es mucho lo que tienen. Tienen mucha reserva de lo que deben, pero pueden haber compensado en sus balances con lo que tendrían que cobrar. Yo no creo que se llegue a ese número. Dar una cifra es una absoluta falta de seriedad. Pero dentro de la falta de seriedad, digo 10 millones", arriesgó.
Vilá se refirió a los casos de LUA y OMEGA, en los que el juez evalúa la posibilidad de recuperar más dinero de los reaseguradotes: "Los contratos eran no proporcionales con prioridad de visión de 200 mil dólares. Durante todos los años Omega llegó a tener 500 mil. Belgrano tuvo un millón. Hoy en día hay compañías muy grandes que tienen prioridades muy altas. Eso quiere decir que, de todos los siniestros que estén por debajo de los 500 o 200 mil, se hace cargo la compañía. En esos casos no participa el reaseguro y, aunque parezca mentira, la mayoría de los pedidos de verificación son de pequeños acreedores. En los casos de los montos más grandes es bajísimo el numero de verificaciones", adviertió.
Vilá cerró el bloque con una buena noticia: "Ahora pueden pedir. Pueden lograr recuperar plata. Lo que pasa es que veo mucho el ‘mal pedido’, donde los liquidadores rechazan las presentaciones porque se piden mal. Hay una fórmula para pedir un crédito litigioso, el que después van a tener que pagar. Es bajísimo el numero de las personas que verifican. Los arreglos se toman muchísimo en cuenta. Hay toda una ‘suma negra’ que no está verificada (los juicios que tienen sentencia o pueden tenerla y por lo que no se han pedido verificación). Entonces, los reaseguradores hacen un número y pagan, a mi criterio (y no estoy jugada por nadie), mucho más de lo que deberían. El consejo sería: la plata de los reaseguradores va directamente a una cuenta de los asegurados".