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RESULTADOS FINANCIEROS POSITIVOS
Guillermo Díaz, socio de Ernst & Young, aseguró que "los resultados positivos se deben a la composición de la cartera de inversiones que está constituida en un 50 por ciento por títulos públicos y préstamos garantizados".
1 de enero de 2007
El mercado asegurador argentino cerró el tercer trimestre del ejercicio, a marzo 2005, con un espectacular resultado financiero. Ganaron 1.086 millones de pesos, un 17 por ciento de las primas devengadas. Este excelente resultado les permitió cubrir los 819 millones de pérdidas técnicas y arrojar un resultado final positivo de 208 millones.
Pool Económico convocó a analistas del sector para analizar el por qué: Guillermo Díaz, socio de la consultora Ernst & Young y Gabriel Marinozzi, gerente del área seguros de la consultora Deloitte.
"Efectivamente el resultado financiero fue muy bueno y compensa el resultado técnico negativo que el conjunto de los ramos generaron en los 9 meses –avaló Díaz-. Pero dejame decirte qué cosas no están en este resultado financiero que son importantes tener en cuenta. Todas las carteras de inversiones que las compañías tienen son para cubrir sus pasivos. Algunos de sus pasivos, los juicios, también general resultados financieros, en este caso negativos. Por la forma en que deben registrarse contablemente esos resultados, están en el sector técnico de los estados de resultados. Por lo tanto, esa pérdida financiera está en otro lado. Hablo de lo que tienen que reservar las compañías por juicios que todavía no pagaron que entre los costos se incluye una carga financiera importante. Muchas veces decimos que la mejor inversión que puede hacer una compañía es cancelar todos sus juicios, si es que tiene los medios para hacerlo, porque así deja de perder financieramente un monto importante. Ese es un tema. Otra cosa a tener en cuenta –prosiguió Díaz-, es que estos resultados positivos importantes son nominales. Hay un efecto infacionario incorporado que no está reflejado por los estados contables porque desde el punto de vista legal y profesional no se está contemplando el ajuste por inflación. No se contempla aún cuando el índice de precios mayoristas lleva una acumulación que de alguna manera corregiría estos resultados positivos importantes. El resultado es nominal y no refleja el rendimiento neto de una inflación, que es baja, pero que está. Cómo última cosa, diré que, más allá de que no se están incluyendo estos dos puntos, el resultado positivo se debió un poco a la composición de la cartera de inversiones que está constituida en un 50 por ciento por títulos públicos y préstamos garantizados (FCI, plazo fijo y obligaciones negociables: 30 por ciento. Títulos públicos y préstamos garantizados: 50. El otro 30 por ciento: acciones, etc.). Estos títulos y préstamos, los que son nacionales, tienen un ajuste que genera un rendimiento muy importante (los títulos indexados de la Argentina generaron en los últimos 6 ó 7 meses un rendimiento en dólares del 12 por ciento). Las compañías, por requerimiento de las normas, deben mantener carteras de estos títulos (en algunos casos quedaron obligadas a mantenerlos porque fueron resultado del canje de bonos de fines de 2001). Ese rendimiento es muy importante y está generando gran parte de este resultado", aseguró el socio de Ernst & Young.
Por su parte, Marinozzi dijo al respecto que hay que separar dos temas: "por un lado está la ganancia real que están ofreciendo las títulos públicos y préstamos garantizados y algunos otros instrumentos ajustados por CER (plazos fijos o FCI que generan ganancia financiera muy importante). Entre plazo fijos, títulos públicos, préstamos garantizados y fondos comunes de inversión hacen el 70 por ciento de la cartera de inversiones. No obstante, también existen registrados en los resultados financieros de las compañías aquellos resultados que debieron ser registrados en 2002 como consecuencia de la pesificación asimétrica (préstamos garantizados que fueron pesificados a $1.40 + CER que en aquel momento era del 42 por ciento). La Superintendencia de Seguros de la Nación obligó a diferir esa contabilización a lo largo del tiempo. Eso quiere decir que esos resultados que se produjeron hace 2 ó 3 años, contablemente se está registrando ahora y se van a seguir registrando. Una parte importante de los resultados financieros que estamos viendo hoy tiene origen es este tipo de devengamiento de resultados originados hace un par de ejercicios. El porcentaje de este resultado ficticio sobre el resultado financiero es de entre el 30 y el 40 por ciento, dependiendo de cada compañía. Varía", estimó Marinozzi.
Respecto del instrumento de inversión que más creció, Díaz habló de un incremento de la cartera de préstamos garantizados: "pese a que no existe un mercado estrictamente transparente, muchas compañías decidieron que la inversión más rentable es el préstamo garantizado o el título público con este tipo de ajuste. En algunos casos, las carteras de préstamos garantizados de algunas compañías venció, fue rescatada, y ese rescate se invirtió en otros préstamos garantizados o títulos públicos". Por su parte, Marinozzi dijo que las compañías están cambiando la inversión de plazo fijo a plazo fijo ajustado por CER: "el nuevo flujo de caja está destinado a plazo fijo o a FCI que tengan estos activos como subyacentes. Y como decía Díaz, en otros casos muchas compañías que tienen activos pesificados (que se supone que van a tener un incremento inflacionario en el futuro), y para cubrir esos pasivos se están orientado a préstamos garantizados, que si bien no tienen una cotización transparente en el mercado, existe un mercado gris o cuasi-transparente que permite la transacción de compra venta de estos títulos. Muchas compañías lo están haciendo principalmente porque les da cobertura de inflación porque tienen el CER incorporado en su devengación futura", interpretó el ejecutivo de Deloitte.
Las estimaciones de tendencias para los próximos ejercicios aparentemente no revelan cambios importantes. "Para este ejercicio que ya cerró (30 de junio) es probable que la tendencia siga siendo la misma –aseguró Díaz-, porque además se sigue dando el doble efecto: el CER acumulado en el ejercicio debe ser de aproximadamente el 9 por ciento y también se sigue devengando esa porción diferida original. Lo que hay que seguir de cerca es la evolución de otras variables macroeconómicas que en algún momento requieran la corrección de esos números que insisto son nominales", advirtió. Por su cuenta, Marinozzi dijo que la gran incógnita es "cómo evolucionarán los pasivos, no sólo los juicios sino también el valor de los bienes asegurados" que se están incrementando por inflación: "también es importante ver cómo las compañías van a cubrir los siniestros que van a tener que pagar en función a las pólizas que están emitiendo hoy", finalizó.