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MAS RECLAMOS POR DAÑO AMBIENTAL
“Hay un incremento de las demandas y una mayor agresividad por parte de organismos no gubernamentales”, aseguró el abogado Francisco Macías, socio de Marval, O’Farrell & Mairal.
1 de enero de 2007
En 2002 fue sancionada la Ley General del Ambiente que obliga a las industrias que realizan tareas riesgosas para el medioambiente a reparar los daños que causen. Después le siguieron otras leyes dictadas por el Congreso sobre residuos industriales, aguas y PCB. Todavía ninguna está reglamentada y aún el mercado de seguros no está en condiciones de ofrecer el seguro que obliga la ley. Mientras tanto, hoy las empresas están recibiendo cada vez más reclamos y sus abogados están denunciando la gestación de una nueva industria del juicio.
Ante el aumento de las demandas por daños ambientales, todos se preguntan si hay detrás una nueva industria de juicio. Para responder sobre este y otros temas, Pool Económico invitó al abogado Francisco Macías, socio del Estudio Marval, O’Farrell & Mairal, y al abogado Pablo Tomaselli, socio del Estudio Allende & Brea.
“Hay un incremento del número de causas que se inician con relación a temas ambientales. Pero también hay un incremento de la agresividad por parte de algunos organismos no gubernamentales frente a algún tipo de proyecto relacionado con el ambiente –introdujo Macías-. En estos dos aspectos se nota el incremento de las causas que obviamente se dan a raíz de amplios factores y que no son simples reclamos, sino que se concretan en demandas. El punto de partida del incremento de estas demandas no fue tanto la sanción de la Ley, sino que ha sido más del tipo económico, y a su vez a las tasas de recurso económicas”, aseguró Macías.
Por su parte, Tomaselli dijo que “no se puede hablar de una nueva industria del juicio”, pero reconoció también un incremento de demandas: “tenemos juicios que podían haber sido catalogados como ambientales hace 70 años, pero no eran tomados así. Ahora se conoce está nueva nominación. Todo empezó como un problema entre vecinos. Pero la Ley ha impulsado esta tendencia a letigiosidad, en cierto tipo de derechos. Debido a la reforma de la constitución, empezaron a ser más marcados”, declaró.
Macías explicó si estos reclamos son serios, son del tipo oportunistas, o son para beneficios económicos: “hay de todo. En algunos casos hay un fundamento. Pero en otros, detrás de la demanda hay un análisis técnico. Hay casos que son aventuras o están basados en hipótesis y no tienen mucho concreto”. Macías también destacó el hecho de que “las pericias e investigaciones no corren por cuenta de la demanda”, y que eso puede ser razón suficiente para iniciar una demanda.
Tomaselli dijo que, respecto a estos casos, “tanto la legislación como los que reciben los casos, tienden a favorecer al que reclama, como en los juicios laborales”, pero entiende que se tendía a favorecer al empleado: “en los juicios ambientales, se tiende a favorecer a el que reclama. Sobre todo porque se trata de hacer lo mejor para el medio ambiente, ya que no sólo es el impacto (toda la humanidad produce impacto), sino a aquello que afecte al conjunto ambiental. Pero se trata de hacer lo posible para no seguir castigando zonas ya castigadas”, agregó.
Según Macías, respecto a las sentencias que ya se han dictado, apuntan a que las empresas en algunos casos paguen con indemnizaciones la compensación de estos daños, y en otros a que hagan lo que dice la ley, que es reparar el daño a su estado previo. Hay industrias que tienen mayor riesgo ambiental, como la petroquímica y la petrolera, que pueden producir daños por su materia prima: “pero hoy en día el tema ambiental no deja ninguna industria afuera”, agregó Tomaselli. Por su parte, Macías aportó que “hay sectores que demuestran mayor agresividad de parte de los factores” y que “sobre todo las petroquímicas han tenido el principal inconveniente. Con el agravante que la Argentina presenta una falta de estos recursos”, finalizó.