Suscríbase y reciba gratis nuestro newsletter y alertas de noticias en su casilla de e-mail
-
SEGURIDAD AEREA: ¿CORRUPCION?
Enrique Piñeyro, ex piloto de LAPA y actor, director y productor de la película Whisky Romeo Zulú, aseguró que "los accidentes de LAPA y Austral ocurrieron por corrupción lisa y llana".
1 de enero de 2007
Enrique Piñeyro, ex piloto de LAPA y actor, director y productor, desnuda en la película Whisky Romeo Zulu, como la negligencia de la empresa y la falta de control de las autoridades fueron las causas que llevaron al accidente del avión de LAPA en agosto de 1999, donde murieron 67 personas.
Como queda registrado en la película, 3 años antes del accidente, Piñeyro –que la protagoniza y dirige- siendo todavía piloto de LAPA, había denunciado por escrito al jefe de pilotos que "de continuar el alarmante estado de mantenimiento de los aviones un accidente protagonizado por un avión de LAPA es la consecuencia no sólo previsible, sino prácticamente inevitable".
Más allá que desde el punto de vista cinematográfico la película es muy buena y ha ganado varios premios, desde el punto de vista documental da escalofríos.
Enrique Piñeyro, estuvo en Pool Económico para hablar sobre el caso LAPA, y compartió la mesa con el brigadier Héctor Cid, presidente de la Junta de investigación de accidentes de Aviación Civil y con el Mayor Horacio Larrosa, Jefe de investigaciones de Fuerza Aérea Argentina.
¿Porque si están todas las denuncias hechas sobre el caso no se hace nada? ¿De quién es responsabilidad? ¿quién tendría que hacer algo para producir un cambio en esta materia? "Obviamente el cambio tiene que venir del más alto vértice del Estado, la Fuerza Aérea, de la Dirección Civil y de la Investigación de sus Accidentes. Acá la Fuerza Aérea es la responsable del control, seguro. De hecho la falta de control de esta entidad fue la que permitió el desastre de LAPA y el de Austral. En el caso puntual del Austral, la FFAA le permitió subentrenar a sus pilotos, y mandarlos una sola vez por año a simulador, mientras que el resto de las compañías tenía que mandarlos dos veces. Se habilitó un avión sin una alarma que era obligatoria por reglamentaciones emanadas de la misma Fuerza", introdujo Piñeyro.
El caso de LAPA, según el director de WRZ, "es un descontrol total". Dijo que la totalidad de los pilotos de esta aerolínea tenían vacaciones atrasadas dos años mínimo y hasta seis: "eso es peligroso, provoca fatiga crónica, lo cual provoca accidentes. Todas estas cosas hacen que evidentemente los aviones un buen día se estrellen", estimó Piñeyro.
"Debería haber una agencia federal de aviación, como hay en los países adelantados, y una comisión investigadora de acción de transporte que dependa de cualquiera de los tres Poderes, pero no de la estructura que deba investigarse a sí misma", propuso Piñeyro, y agregó: "eso es una aberración total. Siempre tienen versiones que terminan cuidando los intereses de la FFAA y responsabilizando a los pilotos. Me parece que se esta soslayando que un accidente ocurre por una falla de sistema, muy profundas además, muy enquistadas.
Piñeyro habló de corrupción: "si fuera por negligencia o burocracia sería una cosa. Pero lo más lamentable de todo esto es que acá ocurrieron accidentes por corrupción lisa y llana. Es decir, la Austral se ahorraba un millón de dólares por año con esa dispensa ilegal que le otorga la propia Fuerza Aérea".
Los registros técnicos se hacen por tres: uno va a Mantenimiento, otro a Operaciones y otro a la DNA (Dirección Nacional de Aeronavegabilidad) que depende de la FFAA. Este es el argumento que Piñeyro presentó para asegurar que toda la estructura estaba conciente de la falta de mantenimiento que estaban teniendo los aviones.
"En 1993 aparecen los jets en LAPA, que ya se empiezan a volar mal. Empieza a volar un comandante de apellido Merlo, de 65 años, es decir, pasado de edad, utilizando los nombres de los copilotos. Fuerza Aérea no dijo ni una sola palabra. Ya empezó mal parida la operación. Yo me fui en 1999 por esa razón", denunció Piñeyro.
Según el ex piloto de LAPA, Austral tuvo su época salvaje: "perdió tres aviones en 11 años, uno de los peores record del mundo en seguridad. Nuestras tazas de seguridad son unas de las peores del mundo. Perdimos 141 personas en menos de dos años, en dos accidentes mayores", reveló.
Según el invitado, en Aerolíneas Argentinas las presiones no eran tan violentas o de hecho no existían, "porque total la plata seguía siendo del Estado", y además porque tenía una cultura de respeto por las normas: "de hecho, Aerolíneas siguió mandando a sus pilotos cada 6 meses a simulador, aún cuando la Fuerza Aérea permitía otros tiempos. Cosas así consentían que lo aberrante se transformara en norma como pasó en LAPA. Realmente ahí el descontrol operativo fue total", aseguró.
Lo más grave es que, según Piñeyro, las fallas latentes que provocaron los sistemas de los accidentes de Austral y LAPA, siguen intactas: "la FFAA sigue controlando la aviación civil. Es junto con Nigeria, el único país del mundo en el que el cien por cien de su aviación es militarizada. Absolutamente todo (las certificaciones de la nave de control, de tránsito aéreo, del control médico del piloto, etc) todo pasa por la Fuerza Aérea. Entonces los radares están más viejos, los aviones están más viejos, y las fallas latentes son las mismas", denunció.
Luego de escuchar todas las declaraciones de Piñeyro, el brigadier Héctor Cid, presidente de la Junta de investigación de accidentes de Aviación Civil, arremetió: "la Fuerza Aérea tiene la estructura y los medios como para efectuar los controles. Si las cosas son como dice el señor Piñeyro, me gustaría que me dijera si ha hecho alguna presentación judicial o penal, porque prácticamente esta hablado de que hubo corrupción, y entonces ya estamos ante un delito. Hay que tener elementos de prueba para hacer semejante afirmación". Piñeyro contestó: "hice denuncias como oficial de seguridad de la Asociación de Pilotos. Hice la denuncia tres días después del accidente. Fui al juzgado con un bolso lleno de registros técnicos de vuelo donde se prueba que, a menos que haya corrupción, es imposible que la autoridad no haya visto. Está probado que, a menos que la autoridad sea completamente ciega, no puede dejar pasar por alto registros técnicos que muestran que se vuela un mes con deflexiones no comandadas del timón. ¿Dónde estaba la DNA cuando todos esos registros estaban ahí? ¿Dónde estaba la DNA cuando se voló un mes con un motor con sobre temperatura? ¿Dónde estaban cuando todos los pilotos de LAPA tenían las vacaciones atrasadas? Eso es corrupción lisa y llana. Lo sostengo", enfatizó.
Según Piñeyro, hay un brigadier y dos comodoros procesados por incumplimiento de los deberes de funcionario público. Cid especuló: "hay que ver que determina la justicia".Piñeyro y Cid discutieron sobre temas técnicos y sobre la normativa de seguridad. El primero hizo acusaciones serias sobre fallas importantes y enfatizó que se debieron a "auténticos actos de corrupción", y el segundo dijo que ninguna de las acusaciones eran ciertas.
Cid aseguró que los accidentes de Austral se debieron a una serie de factores: "no había un dispositivo que era reglamentario hacia unos cuantos años. Una alarma que le permitiera al piloto saber a que altura y velocidad iba. La alarma en ese momento no era obligatoria, porque estaba bien clara la disposición de la Fuerza Aérea. Debía haber una alarma o un equivalente y sí había un amperímetro", aseguró. Pero Piñeyro arremetió: "el amperímetro no es equivalente a una alarma. No mientan más por favor. Un amperímetro no es una alarma, no llama la atención. Son dos cosas distintas. Acá hay dolo, ese es el problema", enfatizó.

Caso LAPA:

Según el Mayor Horacio Larrosa, Jefe de investigaciones de Fuerza Aérea Argentina, la investigación del caso LAPA concluyó unos meses después del accidente: "la causa trató sobre la incorrecta configuración del avión para la operación de despegue (en este caso puntual, la posición correcta de los flaps). La lista del control del procedimiento fue interrumpida varias veces en su chequeo por diversos motivos. La cuestión es que ese ítem se dejó vacante. Sin embargo, la alarma sonó desde que el avión estaba inmóvil hasta el final de la carrera. Por qué se continuó con el despegue es una incógnita", describió Larrosa. Tal vez Piñeyro le encontró una respuesta: "hubo 100 registros técnicos en contra de 96 alarmas falsas en 4 meses".
¿Es seguro volar en un avión? Según Cid, "si ese avión está dentro de los cánones de seguridad, sí". Para Larrosa, "es indudablemente seguro", pero agregó que "todo sistema es perfectible y hay que trabajar mucho para eso". Por último, para Piñeyro, "volar en Argentina es tan seguro como volar en el África, y eso que nosotros no tenemos hambrunas, ni sequías, ni guerras tribales".