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RIESGOS DEL TRABAJO
Los últimos fallos sobre accidentes laborales de la Corte Suprema de Justicia "tocaron dos pilares importantes del sistema y afectan al empleador y al trabajador", advirtió Mara Bettiol, gerente general de la UART.
1 de enero de 2007
La Corte Suprema de Justicia de la Nación sacó dos fallos declarando la inconstitucionalidad de dos artículos de la Ley de Riesgos del Trabajo:
El primer fallo abre la posibilidad a los trabajadores de dirimir diferencias sobre la indemnización por accidentes laborales ante la justicia ordinaria y no sólo a través de la justicia federal, como dice la Ley.
Y el segundo habilitan al trabajador al reclamo por la vía civil con tope ilimitado.
Para seguir analizando el impacto que estos fallos tienen sobre los empleados, empleadores y sobre las ART, Pool Económico convocó a Mara Bettiol, gerente general de la Unión de Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (UART), y al consultor Daniel Marcú.
"Estos fallos tocaron dos pilares importantes del sistema. Lo que falta por ver es que es Estado minimice los efectos. Lo que hay hoy es una incertidumbre que afecta al empleador en tanto sus decisiones de inversión y de generación de empleo registrado, y también al empleado en cuanto a su cobertura", advirtió Bettiol. "Desde la UART decimos que aquello que aporte certidumbre es en beneficio de empleadores y empleados", agregó.
La pregunta que se plantea es cuánto tendría que cobrar hoy una ART para hacer frente al riesgo, teniendo en cuenta que los montos de las indemnizaciones son ilimitados: "hay dos problemas para fijar un precio –describió Marcú-: la indemnizaciones son ilimitadas, por lo tanto la ART no sabe cuánto tendrá que pagar; y por otro lado están las enfermedades profesiones que siempre fueron un foco de problemas. Estos dos fallos hacen que el riesgo, desde el punto de vista técnico actuarial, sea muy difícil de calcular, y en consecuencia es muy complejo ponerle un precio. Se podría intentar el cálculo, pero estimo que sería un seguro incomprable", aseguró el consultor.
Lo que desde la UART le piden al Estado es nuevamente certidumbre: "necesitamos la definición de una política clara sobre qué sistema queremos tener. Una vez definido eso, las herramientas para llevar adelante las acciones necesarias están. Pero tiene que haber claridad y acuerdo entre los tres poderes del Estado principalmente, y entre los empleadores, empleados y las ART", definió Bettiol.
Por su parte, Marcú habló desde el punto de vista de las empresas: "el problema más grave sobre todo este tema es que los empresarios sienten principalmente desazón, porque no se puede presupuestar nada. Primero sufrieron la eliminación del tope de los $480 para los aportes de los ejecutivos. Después el tema de que las indemnizaciones dejaron de tener topes. Y ahora esto sobre los accidentes laborales que es gravísimo", dijo el consultor.
Por último, uno de los caminos alternativos que se barajaron en la mesa para minimizar el impacto de los fallos, tuvo que ver directamente con las ART: "si las aseguradoras de riesgos del trabajo suben las indemnizaciones que dan a los empleados, se desalentarían las acciones judiciales", especuló Marcú.