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INFORME DEL OBSERVATORIO VIAL LATINOAMERICANO
Día de la Seguridad peatonal
Cada año fallecen más de 270.000 peatones en las carreteras de todo el mundo, lo que representa el 22% del totalde 1,24 millones de defunciones por siniestros viales. En nuestro país mueren, según cifras oficiales, unos 600peatones por año. Durante el 2013, fallecieron 39 peatones solo en la Ciudad de Buenos Aires.
17 de marzo de 2014
El 19 de marzo se conmemora el “Día de la Seguridad Peatonal” con el objetivo de promover por parte de los conductores el respeto de los derechos de los peatones a circular con seguridad por la vía pública. Según la definición de la OMS, un peatón es: la persona que está caminando, empujando o sujetando una bicicleta, un cochecito o una sillita de niño, llevando un animal, o desplazándose sobre patines de ruedas, un monopatín o esquíes. Excluye a las personas que están subiendo o bajando de un vehículo.
Si bien es indudable que el peatón es el actor más vulnerable en el tránsito, sería lógico suponer que, consciente de su debilidad física ante el golpe con cualquier tipo de vehículo, el mismo peatón buscará ser prevenido para reducir las posibilidades de sufrir un siniestro que lo afecte en su integridad. ¿Pero es esto tan así?


Desde OVILAM se generó un estudio no experimental de tipo descriptivo observacional, recolectando la información
por medio de relevamientos en formatos de observación directa y fotografías en 21 esquinas seleccionadas de la
Ciudad de Buenos Aires, tales como:

Av. Callao y Av. Santa Fe
Av. Triunvirato y Olazabal
Av. Lope de Vega y Av. Francisco Beiró
Av. Alicia Moreau de Justo y Macacha Güemes
Av. Independencia y Santiago del Estero

El propósito de este estudio fue identificar cuáles son los comportamientos y actitudes de los peatones y de qué
manera las condiciones del entorno pueden alterar estos comportamientos. El tamaño seleccionado de la muestra
fue suficiente para garantizar un error estadístico de +/- 3%.
Las esquinas se eligieron buscando cubrir la mayora cantidad de combinaciones posibles: con semáforo peatonal y rejas, con semáforo peatonal solamente, sin semáforo, con cruces habilitados desplazados de las esquinas, en calles y avenidas. Las observaciones se realizaron en distintos grupos horarios.
En el trabajo de observación en los sitios de estudio se analizaron los siguientes parámetros definidos previamente:

Uso de Senda Peatonal
Forma de cruzar (caminando o corriendo)
Respeto al semáforo
Si mira al cruzar
Distracciones (uso de celular, auriculares, charlando, etc.)


Las variables mencionadas se analizaron segmentado por edad (mayor o menor) y sexo.


También se realizó un análisis sobre en qué lugar el peatón espera para cruzar la calle:

En zona prohibida esquivando las rejas
Sobre la vereda
En la calle

Resultados del estudio:

Se entregan a continuación los datos más salientes del extenso informe generado. De las tomas de datos surge que los peatones observados eran un 92,6% mayores y solo un 7,4% menores variando las proporciones según la hora del día y la cercanía con establecimientos educativos. Del mismo modo el grupo de peatones analizado se compuso de un 50,6% de hombres y un 49,4% de mujeres.
En cuanto a la conducta de acción de “cruzar la calle” se vio que en el 20,2% no se respeta el semáforo y se cruza a destiempo. Algo que es muy llamativo es como “observa” la situación de cruce el peatón medio de la Ciudad de
Buenos Aires. En lugar de mirar el semáforo peatonal, o en su defecto el semáforo de tránsito vehicular, los peatones suelen observar si los vehículos que circulan por la arteria a cruzar detienen su marcha o no. Independientemente de si tienen el paso habilitado por el semáforo, los peatones se lanzan al cruce en forma lícita o ilícita moviéndose entre los autos detenidos, en este último caso con el semáforo peatonal inhabilitando su paso, poniendo en riesgo su vida en forma innecesaria. Por lo tanto no es de extrañar que el 11,8% no mire ni el tránsito, ni los semáforos.
Simplemente, siguen al rebaño. Esta actitud es típica de las personas que cruzan conversando con otras, donde una observa la posibilidad o no de cruce y la o las otras la siguen.
Un 17,6% de los peatones no respeta las sendas peatonales o el cruce por las esquinas. El cruce en diagonal o a cualquier altura de la cuadra es moneda corriente en el tránsito porteño.
Sobre este punto queda por expresar que el 3,4% de los peatones cruzan corriendo, y de ellos el 63% lo hacen con el semáforo inhabilitando su paso.
Un párrafo aparte lo merecen las “esquinas enrejadas”, cada vez más comunes en la Ciudad y que son, en principio, una buena solución en determinadas circunstancias. Un 7,9% de los peatones las “esquivan” caminando junto al
cordón y cruzando por un lugar prohibido, muchas veces ante la desatenta mirada de agentes policiales. Cabe
destacar que hay cruces como los de Av. Callao y Av. Santa Fe donde las rejas están muy bien colocadas y otras como por ejemplo las de Olazábal y Av. Triunvirato que no son de lo más apropiados incentivando al mal cruce de la
primera arteria.

A la hora de esperar la señal del cruce permitido los porteños también manifiestan su poca paciencia. Un 34% de los peatones espera debajo de la acera lo cual, además de innecesario es altamente peligroso.
Un tema no menor a la hora de considerar el índice de atropellos son las distracciones. Los denominados “peatones
tecnológicos” representaron el 10,5% del total. Se considera peatón tecnológico a aquel que transita o cruza haciendo uso de aparatos electrónicos que distraen su atención o que afectan principalmente sus sentidos de vista y oído. En este rubro se observó en el momento del cruce de calles y avenidas que:


5,6% usan auriculares
3,0% hablan por teléfono
1,9% envían mensajes de texto


Otro tipo de distracción, y en efecto la más común, es cruzar la calle conversando y sin prestar atención al entorno.
En este caso el 23,1% de los peatones cruzaron acompañados aunque en una importante proporción se trataba de
menores que eran llevados por un adulto.

Pasando al tema infraestructura, algo que se observa frecuentemente son los cruces de calles con las 4 sendas
peatonales perfectamente pintadas pero con solo dos pares de semáforos peatonales, por lo que hay una gran
cantidad de peatones que no cuentan con la información adecuada al momento del cruce. Por otro lado y como
punto altamente positivo, se observan cada vez más semáforos peatonales de leds con cuenta regresiva que le dan la posibilidad a la gente de a pié de no ser sorprendida en el medio del cruce de una avenida.

Observaciones especiales:
Se nota claramente un mayor respeto del automovilista hacia el peatón en los giros hacia la derecha,
curiosamente los menos respetuosos fueron los choferes de taxis que en su carácter de conductores
profesionales deberían dar el ejemplo. También han dado muestras de su apuro irrespetuoso muchos
motociclistas.
En las esquinas enrejadas los principales transgresores fueron los hombres mientras que en el proceso de
espera para el cruce el porcentaje de hombres y mujeres que lo hacen en la calle es similar.
Del total de peatones que no respeta las indicaciones de los semáforos, el 31% tampoco respeta las sendas
peatonales.
El 47% de los peatones que cruzan corriendo no lo hacen por las sendas peatonales
No se observaron agentes policiales o de guardia de tránsito que corrigieran o apercibieran a los peatones
que mostraban conductas inapropiadas en el cruce de calles o avenidas a excepción del cruce en la zona del
Metrobus sobre la Av. 9 de Julio.
Los “peatones tecnológicos” siguen creciendo y se debe trabajar mucho en la concientización de lo que representa caminar o cruzar una calle afectando los sentidos de la vista y el oído.

Conclusiones:
El peatón al cruzar tiene siempre prioridad de paso sobre cualquier vehículo que circule por dicha arteria
Los peatones, a pesar ser el eslabón más débil de la cadena del tránsito, presentan un alto porcentaje de
conductas temerarias que ponen en riesgo su vida.
La sensación de impunidad que tiene el peatón al saber que no sufrirá ninguna multa ni reprimenda
complementa dichas conductas temerarias.
Los automovilistas han mejorado el respeto a la prioridad de cruce del peatón sobre todo en los giros a la
derecha. Los más “irrespetuosos”, curiosamente, fueron los conductores profesionales.
Las calles con cruce desplazado de la esquina y que no tienen el enrejado pertinente son en las que menos se
respetan las sendas peatonales. Ej. Alicia Moreau de Justo y Macacha Güemes.
Cruzar siempre por las esquinas, sendas o puentes peatonales, respetando semáforos y el resto de señales
Respetar las rejas de seguridad colocadas en ciertas esquinas. No bajar a la calle y cruzar por lugares
inapropiados.
En todos los casos, aun en escuelas ubicadas a mitad de cuadra, los niños y los adultos deben cruzar por las
esquinas.
Los adultos deben llevar tomados de la mano a los chicos.
No circular por autopistas o rutas. En caso excepcional, hacerlo en sentido contrario a la circulación vehicular
con ropas claras y elementos que permitan a los conductores visualizar con facilidad al peatón.
Ante el giro de un vehículo, el peatón que cruza tiene prioridad de paso siempre.
No cruzar entre vehículos que estén estacionados o detenidos. Además de estar prohibido, los conductores
de cualquier tipo de vehículo no podrán verlo.
No utilizar radios, auriculares o teléfonos celulares mientras circulan en la vía pública.
Espere a realizar el cruce de la calle siempre sobre la acera.
Si viene acompañado por una o más personas no se confíe en que otro mirará por usted para saber si tiene
habilitado el paso. Preste atención por usted mismo al semáforo y al tránsito.
No cruce corriendo. Si considera que no tiene tiempo suficiente para completar el cruce o el semáforo con
cuenta regresiva le alerta que tiene poco tiempo para hacerlo espere al próximo ciclo de cruce.
No sea impaciente. Aún los semáforos más extensos en tiempo de prohibición de cruce no superan el minuto
con 40 segundos. No vale la pena arriesgar su vida por un minuto.