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ATENTADO 11M
"Es muy posible que en Italia y Gran Bretaña haya cambios políticos muy graves. Ambos gobiernos están muy preocupados", dijo el periodista Claudio Aliscioni.
1 de enero de 2007
Para analizar la noticia que golpeó y conmovió a todo el mundo occidental, el aberrante atentando terrorista del 11 de marzo en Madrid, Pool Económico invitó al periodista Claudio Aliscioni, editor de la sección internacionales del diario Clarín, quien hizo una evaluación de las consecuencias políticas del ataque que provocó 201 muertos y más de 1.700 heridos.
El triunfo de Zapatero, presidente electo español del PSOE, instala la idea de que el terrorismo puede manipular el destino de los gobiernos democráticos. Tanto es así, que ahora todos se preguntan qué efectos tendría en EE.UU. un ataque terrorista antes de las elecciones entre Bush y Kerry. A esta idea, Aliscioni le da un punto de parida: "ese miedo puede existir dependiendo del cristal con el que mires la situación. En Europa, por ejemplo, no existe esa sensación de manipulación de las elecciones. Por el contrario, la prensa de allí asegura que España le ha dado una lección al terrorismo". El periodista de Clarín diferenció esa postura con la de, por ejemplo, "el candidato a presidente norteamericano Kerry, quien declaró que España, con su actitud, estaba de algún modo legitimando esa idea de que el terrorismo puede manipular la conducta electoral". Por otro lado, Aliscioni aseguró que, en el caso de que ganara las elecciones, "Bush seguirá con su discurso de ser fuerte frente al terrorismo, porque es lo único que tiene".
Las consecuencias políticas del atentado son, según Aliscioni, inevitables: "básicamente para los aliados de EE.UU. en Europa, especialmente para Italia y Gran Bretaña. Ambos gobiernos están muy preocupados porque tienen elecciones próximamente, y están viendo cuál será la reacción de su electorado, que oportunamente se opuso a la guerra. Es muy posible que en esos países haya cambios políticos muy graves. El gobierno francés y el alemán, sin embargo, tiene otra situación porque se han opuesto a la táctica de Bush desde el inicio", diferenció.
En EE.UU. ya se reconoce que la coalición se está debilitando porque la guerra de Irak se lanzó bajo la idea de la existencia de armas de destrucción masiva que no han aparecido. Se le consultó al periodista cómo se van a reacomodar las piezas: "los estadounidenses estás llamando a los europeos a seguir fieles a la alianza, pero hay sectores que se van a retirara, como el español, si es que no interviene la ONU. Los polacos y los dinamarqueses ya dijeron que seguirán firmes al lado de Estados Unidos. Por otro lado, habrá que ver que pasa con Alemania y Francia que últimamente se estaban acercando en lo político a Bush, aún sin enviar tropas.
Por último, Aliscioni analizó las consecuencias económicas del triunfo de Zapatero en las relaciones entre la Argentina y España: "economistas y empresarios de ambos países dicen que la cosa va a seguir más o menos como está ahora", dijo. Pero también hizo hincapié en la evidente afinidad ideológica entre los gobiernos de Kirchner y Zapatero: "es posible que haya alguna ayuda. Por ejemplo, si España coloca a Rodrigo Ratto, su actual ministro de Economía, como director del FMI, es probable que haya algún incentivo, alguna posición de simpatía hacia la Argentina". De todas maneras, el editor de la sección internacionales del diario Clarín llamó a la memoria para analizar con cautela la situación: "aunque creo que es un punto a favor de nuestro país, es importante que no olvidemos que Ratto viene de la derecha española y que hizo sus críticas para con el programa económico argentino. Habrá que ver qué pasa", terminó Aliscioni.